
BOLIVIA -
Febrero de 2011
En el año 2008 viajamos un grupo de 4 personas,
Hernán, Ale, Malila (mi mujer) y yo con destino final Machu Picchu. La idea de
esas vacaciones era también recorrer Bolivia a la ida y entrar a Perú por el
Titicaca. Por motivos políticos entre Evo Morales y piqueteros, las rutas tenían
varios cortes en ese país y para evitar demoras y problemas innecesarios,
decidimos entrar y salir de Perú por la ciudad de Arica, Chile.
El viaje
quedó rengo y prometimos dedicarle unas vacaciones completas a este país vecino
que a nuestro entender, se lo merecía. En 2009 Malila y yo viajamos a la
Patagonia que era una deuda pendiente anterior a Bolivia y en 2010 surgió lo del
viaje a España que era imposible rechazar. Por esto quedó este viaje relegado
hasta el 2011, fecha en que finalmente conocimos este rico país con gente
realmente maravillosa, con la que quedamos muy gratamente sorprendidos.
Malila salió una semana antes que yo desde Buenos Aires con destino a Santiago
del Estero, donde reside su familia. Ella quedaría ahí hasta que yo la pasara a
buscar con la camioneta. Así fue. Salí de Buenos Aires el viernes 21 de enero y
llegué esa misma tarde. Viajé por la RN 9 hasta Rosario y después continué por
la nueva Autopista Rosario-Córdoba. Un lujo! Solo quedaba pendiente que pongan
alguna estación de servicio, porque algunos autos no tienen la autonomía para
tan largo trayecto. Una vez pasada la ciudad de Córdoba, continué por la RN 9
hasta Santiago del Estero. Son aproximadamente 100 km de más que si vamos desde
Rosario a Santiago del Estero por la RN 34, pero la tranquilidad de esa
autopista lo vale.
Llegue a Santiago y me esperaban con un hermoso lechón en
la casa de Ramón y Susana, nuestros compañeros de viaje a Córdoba. Al otro día
partimos rápidamente con destino a Yavi, pero como finalmente no habíamos
llevado la carpa, decidimos ir a La Quiaca. Pasamos por Humahuaca y Tilcara,
donde paramos a caminar un rato y a comer unas empanadas. Una vez en La Quiaca,
decidimos que mejor ya pasábamos a Bolivia para no perder tiempo al otro día.
Era temprano y la verdad que jamás vimos una frontera como esta. Todos pasaban
de Argentina a Bolivia a comprar lo que sea y regresan con ese "lo que sea" por
la tarde. Vimos como un hombre paso con una torta en la mano!! No se sabe si
adentro tenía otra cosa, pero nadie le dijo nada y realmente se hace imposible
que controlen el 100% de las cosas. Es realmente imposible.
Cuando comenzamos
los tramites, en la oficina de aduana nos dijeron que la camioneta estaba fuera
del país desde el 2009. Viendo como venia la mano, el tema fue que en 2009,
salimos con Malila y Moni por la frontera de Río Gallegos que cargan todo en el
sistema de intranet de aduanas. Cuando ingresamos al país, lo hicimos por el
paso Cancha Corral, también en Santa Cruz, pero que hacen todo manual porque no
tienen más que un techo para que no les llueva. En definitiva, con la PC de
Malila y el pendrive para conectarnos a internet, buscamos el número de teléfono
de esa aduana de Cancha Corral en Santa Cruz y los llamé. Ellos me explicaron
eso del sistema y me dijeron que la encargada de La Quiaca llame que lo
solucionaban todo telefonicamente y de manera rápida. Dos horas después
estábamos en Villazón, Bolivia.
Buscamos hotel entre medio de tooooodos los
comercios al estilo La Salada y finalmente conseguimos uno con garaje y dos
habitaciones individuales con baño privado. Dormimos y la verdad que por haber
tomado la pastilla que nos salve del apunamiento a destiempo, estábamos ya con
el famoso "soroche" o mal de montaña. Yo casi no pude dormir por el dolor de
cabeza.
Al otro día salimos a caminar por Villazón y compramos algunas cosas
como cartas de poker, un alicate, una mochila y lo fundamental...750 gramos de
hojas de coca! Desde ese momento no paramos de mascar coca hasta que volvimos a
ingresar a Argentina 2 semanas después. Creo que eso ayudó mucho a que estemos
mejor.
Iglesia en Tilcara
Paisajes jujeños
Iglesia en Villazón
Gobierno Municipal de Villazón
Venta de tortas en la calle
Después de las compras
matutinas, salimos para Potosí. La ruta era una parte asfaltada pero con 100.000
desvíos al ripio, después directamente ripio y en partes, un desastre. Hicimos
algunos vados, también nos quedamos en la mitad de la nada sin ruta en un
desvío. Visitamos lugares como Tupiza que son increíbles, porque uno no entiende
como vive o de que vive la gente de esos lugares que no llegan a ser ni pueblos
ni nada comparándolos con lo que conocemos nosotros de Argentina. Son raros.
Finalmente llegamos a Potosí muy bien, solo que tapados de tierra.
Recorrimos
la ciudad caminando, algo así como correr una maratón de 42 km con mi estado
físico. El problema es que Potosí ostenta el título de ser la ciudad más alta
del mundo a 4100 msnm y si, se nota... Mi corazón más que latir, golpeaba contra
mi pecho. Igualmente hay que aclarar que valió la pena visitarla porque se
trataba de una ciudad muy linda, en la que visitamos muchas iglesias y
edificaciones coloniales muy bien conservadas, herencia de los españoles. La
plaza es muy pintoresca. Está rodeada por la catedral, la policía, el gobierno,
la justicia y el teatro. A solo metros de la plaza se encuentra el edificio más
emblemático de la ciudad: la Casa de Moneda. Lamentablemente para nosotros, al
ir a visitarla se encontraba cerrada por ser día domingo y al ir nuevamente,
pasó lo mismo porque los lunes tampoco abría. Nos quedamos con las ganas de
conocer su interior. Otro lugar que conocimos fue el mercado municipal y sus
alrededores con comercios callejeros de todo tipo, como en casi todo Bolivia.
La historia dice que en un momento, esta fue la ciudad mas poblada del mundo, en
plena época colonial. Con la plata que sacaron de la mina de Potosí dicen que se
puede hacer un puente hasta Madrid puramente de ese rico mineral. Si bien había
excursiones a la mina, no nos dio interés para ir porque vimos fotos y no nos
llamó la atención, y además se caminaba a mas de 4200 msnm por 2 km bajando 200
m y con 35 grados de temperatura. Lo malo, es que para volver se SUBEN 200 m
durante esos 2 km! No me daba el cuero ni las ganas. Encima te daban un mameluco
y botas de goma....
En la ciudad por suerte estaba fresco. Nosotros siempre
usamos una campera liviana. Decían que era por la altura que esta siempre
fresco, aún siendo verano. Salimos a cenar por última vez en Potosí y el menú
fue trucha. Una delicia!
Camino a La Paz por el Altiplano
Entre las montañas bolivianas
Túnel en un cerro
Calle en Potosí
Iglesia de San Lorenzo
Zoom a la fachada
Una esquina en Potosí
Casa de Moneda
Plaza 20 de Noviembre de Potosí
Catedral de Potosí
Banco Central de Bolivia
Casa de Moneda al atardecer
Catedral por la noche
Calle Tarija por la noche
Llegamos a La Paz (3650 msnm) por la tarde. Estábamos en el barrio El
Rosario, algo así como estar en Santiago del Estero y Av. de Mayo de Buenos
Aires, pero con unos 100 m de pendiente en 2 cuadras hasta la 9 de Julio,
acá llamada 16 de Julio o como todos la llaman, El Prado.
La Paz es una
ciudad moderna con mezcla de todo. Es curioso ver trajeados caminando al
lado de cholas con los bebes en la espalda. Los "mini buses" son plaga.
Andan por todos lados tocando bocina y el respeto por el transito es nulo.
Ahí se maneja a lo guapo, como en Buenos Aires pero respetando aún menos.
Estos mini buses son algo así como combis cargadas de gente con un chofer y
un ayudante que viaja atrás con los pasajeros y que va gritando por la
ventanilla el destino para que la gente suba. Suponemos que es por la gente
que no sabe leer que ellos anuncian a los gritos sus destinos.
Antes de
llegar a La Paz, habíamos pasamos por tooooodo el altiplano boliviano a unos
3700-3850 msnm constantes. Pasamos por Oruro, que no nos gustó para nada en
las afueras y por eso decidimos ni siquiera entrar a conocer su centro. La
verdad que mucho no podemos opinar. Como en casi todo lo que fuimos
recorriendo, vimos que los bolivianos no utilizan el revoque más que en el
frente de las construcciones (cuando lo hacen), y salvo en raras excepciones
que revocaban también las medianeras. Las edificaciones son de ladrillo
hueco a la vista en las ciudades y de barro en los pueblos y caseríos.
Otro dato de la ruta es que nos cobraban peaje y la ventanilla de al lado,
sellado policial!!!!!!!! Un día me pasaron dos cosas: en la ruta un oficial
me dijo "si gusta puede dejarnos algo a voluntad para el refresco, pero no
es obligatorio". Otro, mientras esperaba a Malila que averiguaba en unos
hostales para alojarnos en La Paz, me pidió que le muestre plata argentina
para conocerla. Saqué 10 pesos y me los arrebató de la mano, me preguntó
cuantos bolivianos eran y cuando le dije 16 bolivianos, se los guardó en el
bolsillo y me dijo amablemente si se los regalaba!!!! La verdad que a veces
comparo admiro la honestidad de la policía bonaerense!!!!
Seguimos por la
ruta y antes de llegar a La Paz, pasamos por una ciudad llamada El Alto.
Impresionante. Los mini buses copan las 4 manos de la avenida y paran en
cualquier lado (mano rápida inclusive) para subir o bajar gente. En un
momento avanzamos 2 metros a lo sumo en unos 10 minutos de reloj. Esquivar
gente era deporte en esa ciudad. Feo, pero con onda. Algo estresante para
los que no disfrutamos manejar y más con el problema de la camioneta que les
cuento mas abajo.
Pasando ese desordenado lugar, llegamos a un peaje y
tras pasarlo por solo 2 bolivianos ($1= Bol 1.6) comienza una bajada de unos
250 m con vistas a toda la ciudad de La Paz. Hermoso. Inmejorables vistas
con los cerros nevados de fondo.
Llegamos al barrio El Rosario en busca
del hotel que nos recomendó Hernán pero como nunca lo encontramos, fuimos a
otro, el hostal Berlina.
Luego de ubicarnos en una habitación y de
guardar la camioneta, salimos a caminar y a comer un "pique a lo macho" (una
especie de revuelto de carne de llama con cebolla, ají, papas, etc.) y
después nos fuimos a descansar.
Un dato relevante del viaje fue que en el
medio de la nada, en el ripio y camino a Potosí, se me había trabado el
embrague 4 o 5 veces seguidas. Mi método para arreglarlo fue hacerme el
boludo como si no pasara nada, pero solo funciono hasta que salimos camino a
La Paz. Viajamos los 530 km (aproximadamente) desde Potosí tratando de no
pasar cambios porque hacía ruido y en cualquier momento moría. A veces se
aflojaba, a veces se endurecía, en fin. Una locura fue pasar por El Alto con
el embrague jodido. Bocinas, gente caminando por la avenida, frenadas y
demás, pero con el maldito embrague chillando y a punto de estallar...Un
dolor de cabeza.
Obelisco de La Paz
Monumento a Bolivar
El Prado
Tras despertarnos de nuestra primera noche en La Paz, lo primero que
hicimos fue llevar la camioneta a un taller que nos recomendaron. Es larga
la historia, pero nos pasamos la mañana entera hasta conseguir un taller y
otro tanto para llegar a este.
Después de dejar la chata en el barrio de
Miraflores, salimos caminando y a solo 2 cuadras del taller se encontraba el
estadio Hernando Siles. Se trata de la cancha donde juega la selección de
Bolivia y los clubes de la ciudad.
Cuando estábamos llegando al taller,
estacionamos en la mismísima puerta del estadio porque una manifestación
desfilaba rumbo al centro. Hasta la noche de ese mismo día se siguieron
escuchando los estruendos de los petardos que tiraban. Iban todos luciendo
sus ropas tradicionales y flameando la Wiphala, bandera que une a las
comunidades autóctonas como quechuas, aymará y collas. Además, una banda los
acompañaba con música.
Caminamos desde el estadio hasta el centro y nos topamos con la plaza
Murillo, algo así como plaza de Mayo de Buenos Aires. Ahí estaba la Casa de
Presidencia, la Catedral Metropolitana y otros edificios importantes como el
Congreso. Al igual que plaza de Mayo, estaba cerrada por la policía al
tránsito y tooooda esa manifestación que antes cruzamos cerca del estadio,
estaban esperando para ingresar. Nos apuramos a tomar fotos entre policías y
curiosos y para cuando entraron los "piqueteros" (casualmente les llaman
así!) nosotros estábamos saliendo de la plaza hacia la parte peatonal de la
calle Comercio.
Recorrimos y como Malila se sentía mal todavía por la
altura, quería almorzar liviano. Entramos a un mercado y salió despavorida
por las comidas y por las condiciones de higiene! Terminamos entrando frente
al mercado en una especie de bodegón que eligió ella porque le parecía que
ahí encontraría comida sana. Terminó comiendo un sanguchito de pollo. De
beber pidió un jugo embasado en una botella de cerveza de dudosa procedencia
que parecía agua sucia y que tomamos los dos. Por mi parte, pedí el menú del
día que por solo 12 bolivianos (esto es menos de 8 pesos!!!) me dieron
primero un plato de sopa de no se que cosa (según Malila lleno de grasa) que
estaba rica, de plato principal "aceite" con milanesa de ¿pollo? y ensalada
y de postre una jalea de (creo) mango. Riquísimo!!! Si mi estómago soportó
eso, es o que estaba todo bien o que mi órgano es de acero.
Avenida Illimani
Presidencia del Estado
Catedral Metropolitana
Asamblea Plurinacional (Congreso)
La Wiphala flameando en el Congreso
Calle Comercio peatonal
Mercado Lanza y calle donde almorzamos
Convento de San Francisco
Salimos de ahí y fuimos directamente al convento de San Francisco, que
estaba a solo unas cuadras y es realmente increíble. Lo fiero fue subir a
los techos, porque evidentemente las personas que lo construyeron eran
petisos o no tan altos como yo, y sus escaleras son tan estrechas como bajas
de altura. Yo en la escalera no entraba ni de ancho y mucho menos de alto!!
Me tuve que hacer chiquito para subir y peor para bajar, porque viendo para
abajo me daba vértigo......
Salimos y anduvimos por el mercado de las
brujas, haciendo unas compras con unos chubascos intermitentes. En esa zona
había muchas ventas de artesanías y si se sabe regatear, se logran precios
buenos. Acá el regateo es para todo comercio, incluso hoteles, taxis sobre
todo, etc. Es un arte popular!
Volvimos al hotel, salimos a comer una
pizza porque Malila todavía no quería ser autóctona como yo con la comida y
después a dormir. Ya habíamos contratado una excursión por la falta de la
camioneta para partir al día siguiente hacia Tiwanacu o Tiahuanacu (está
bien de ambas maneras) para festejar el cumple de Malila que como siempre,
lo pasamos viajando.
Artesanías
Después de dormir placenteramente durante toda la noche, esperamos en el hall del hostal al bus que pasaría por nosotros para llevarnos a Tiwanaku. Estas son ruinas de una civilización cercana al Titicaca, que vivieron desde el 1500 AC hasta el 1200 DC aprox. Todavía estaban excavando para encontrar los restos que quedaban, pero como siempre pasa en estos casos, solo quedaba lo que los españoles no robaron o destruyeron. Cabe destacar que después pasaron otros españoles buscando oro y plata y después pasaron los saqueadores locales. Dicen que el 60% esta perdido, pero lo que queda es muy bueno. Se trata de varios sectores donde uno puede comprobar lo capaces que eran estas personas aún sin tener idea del mundo considerado civilizado existente en Europa. Hay detalles que muestran a las claras lo avanzado que estaban tanto en astronomía, arquitectura o ciencias naturales. Nos tomó todo el día el recorrido. Al volver paramos cuando "bajábamos" desde El Alto hasta La Paz para tomar unas fotos panorámicas de la ciudad, que desde un mirador se ve de manera maravillosa. De fondo, asomaban también unas cumbres que terminaban de dar un marco espectacular a un paisaje que mezclaba lo urbano con lo natural.
Totem
Pirámide enterrada
Cabeza de totem
Puerta del Sol
Muros en Tiwanaku
Más de Tiwanaku
Cabezas de piedra en el muro
La Paz desde arriba
La Paz desde más cerca
Zoom
Cerros nevados de fondo
Después del desayuno con frutas, huevos y te de coca, salimos decididos a
visitar los museos que nos faltaban y que nos habían recomendado. Se trataba de
tres museos en una calle muy linda llamada Jaen. Uno de ellos nos sorprendió por
la riqueza de la propia exposición. Se ingresaba a una bóveda, como si fuera la
de un banco, donde se podían ver un monton de articulos de oro y plata
pertenecientes a la cultura Inka y a los Tiwanakotas. Son Impresionantes los
tesoros que guardan ahi, que evidentemente los españoles no llegaron a saquear.
No tengo idea del valor real monetario de ese museo, pero se me hizo
incalculable ya que no es solo por el oro en si mismo, sino por el trabajo que
tiene y lo que representa. Son pulseras, pecheras, collares, etc. Son todas esas
cosas que deslumbraron a los españoles al llegar a estas tierras y por suerte,
todo no pudieron llevar.
Tras salir de los museos, volvimos al hotel por un
rato para una parada técnica. Después de un breve descanso salimos nuevamente.
Nos dirigimos a un parque que hay en la ciudad, el Parque Urbano, donde hay una
feria de miniaturas llamada la Feria de las Alasitas. Según nos dijeron, se
trata de tener en miniatura lo que uno quiere que se le haga realidad. Había
cosas pequeñas para todos los gustos. Compramos algunas cosillas de recuerdo y
seguimos recorrida.
De ahi subimos hasta el barrio de Miraflores, donde se
encuentran el taller en que reparan la camioneta y el estadio Hernando Siles,
sede de la selección boliviana de fútbol. De pasada decidimos visitar el estadio
por dentro ya que habiamos pasado solo por fuera y varias veces. Para nuestra
sorpresa, un policia nos mando a entrar por la puerta 9 y ahi mismo entramos
derechito al campo de juego! Sacamos algunas fotos, tocamos el verde cesped y
salimos derecho para el taller que quedaba a unos 300 m de ahi.
La buena
noticia era que ya estaba detectado el problema y que el repuesto ya estaba
pedido, pero por desgracia habían mandado uno distinto al que necesitabamos a
pesar de tener el original roto en su poder!! Por esto el dueño del taller nos
dijo que la camioneta seguramente estaría para el lunes (era viernes) por la
tarde. Pasaríamos todo el fin de semana en La Paz sin tener mucho más por hacer.
Quedaba una pequeña posibilidad de que el sábado llegue el repuesto, pero solo
si llegaba temprano y si alguno de los mecánicos quería hacer horas extras,
podríamos tener la chata lista para el sábado por la noche. Era cuestión de que
se alinearan los planetas.
Nos fuimos a cenar caminando bajo el sol y la
lluvia, las dos cosas juntas, recorriendo un poco el centro, la plaza Murillo,
la Catedral, el llamado paseo del Prado, y todo lo que ya conocíamos de memoria.
Un perro al inicio de la calle Jaen
Calle Jaen
Casa de un ex-presidente boliviano, actualmente
museo
Campo de juego del estadio Hernando Siles
Asamblea Plurinacional (Congreso)
Guardias de la Presidencia del
Estado
Plaza Murillo
Tumba del Mariscal Andrés de Santa Cruz en la Catedral
Interior de la Catedral de La Paz
Plaza Sucre
Iglesia San Pedro
Paseo del Prado
Plaza Uyuni
Con pajaro en mano, es decir
con la chata ya en nuestro poder, nos despertamos a las 7:00 hs para ducharnos,
desayunar y salir. Las cosas ya estaban preparadas como para cargar la
camioneta.
Salimos de La Paz (por fin!!!!!) a las 8:30 hs. Subimos los 350 m
(aproximadamente) hasta El Alto y ahi nomás nos trancamos por un rato entre
combis y peatones. Cuando por fin logramos pasar esas 2 cuadras fatales,
apareció un piquete por no se que cosa. Desvio y a seguir.
Cargamos diesel y
finalmente estábamos en la ruta. La verdad que el embrague estaba tan corto que
recién pasando 3/4 de pedal funcionaba y la caja estaba dura y chillona. Yo
pense que en 50 km se nos rompia todo. No dije nada para no mufar. Seguimos.
En los peajes se trancaba y no habia manera de meter primera ni segunda ni nada.
Seguimos viaje y en un momento, con lluvia, debiamos decidir entre ir por la
ruta que vinimos hasta Potosi y de ahi a Sucre (todo asfalto, 7 hs de viaje más)
o arriesgar a ir por una ruta de montaña desconocida totalmente, que no sabíamos
si era asfaltada o si estaba en mal estado, pero con unos 250 km menos de
recorrido. Paramos en un lugar donde habia un soldadito nativo que a gatas
hablaba "quechuañol" y nos recomendo ir por el camino corto, o eso entendimos...
Nos metimos por ahi y la verdad que a excepción del tiempo que tardamos, el
paisaje era imponente e impresionante. Excelente camino, solo que de ripio,
montañoso, con lugares de una mano y el vacio al ladito, con muchos vados,
lluvia por ratos, piedras también y de golpe meterse en una nube, ya que pasamos
por alturas superiores a los 4500 msnm. Anduvimos generalmente por arriba de los
4200 msnm hasta llegar a la ciudad de Sucre, capital nacionalo de Bolivia, donde
bajamos abruptamente a 2300 msnm. Pasamos por varios caserios, incluso casas
solas en el medio de la nada. También pasamos por unos pueblitos increibles,
donde nos perdiamos porque no encontrabamos como salir (pueblos de no mas de 6 o
7 manzanas) y al preguntarle a alguien como seguir camino, amablemente nos
indicaban; y donde nos miraban al pasar como el acontecimiento del año. Imagino
que pensaban "miren a esos dos argentinos que no tienen ni idea de donde carajo
estan!" Y asi era... Eramos los únicos dos ajenos a los pueblos, únicos en
pasar
por ahi seguramente en años!
Tardamos en total 15 hs de corrido, sin parar y
todas manejadas por mi porque Malila no maneja. Salimos a las 8:30 hs de La Paz
y llegamos a Sucre, sin parar más que por diesel y a descargar la vejiga, a las
23:30 hs. Y eso que eran solo 550 km, pero 300 aproximadamente de ripio que a
más de 20 o 30 km/h (promedio) no se podia ir. Lento en camioneta, en auto
imposible. La verdad que me entre a molestar un poco en las últimas 4 o 5 horas,
donde se hizo de noche y el camino ese era imposible de circular sin luz, con
tramos en reparación y a veces vados en los que no se veia donde continuaba el
camino. Con Malila decidimos que necesitamos uno de esos autos lindos en que al
doblar la luz también gira e ilumina lo que viene en la curva. Seguramente
necesitemos también que sea 4x4 (en un momento de subida en barro y con lluvia fuerte
pediamos por favor que deje de patinar y que no se quede) Tal vez BMW o algo por el
estilo!! Puede ser un Hummer que son amplios también. Lo único que nos impide
comprarlo es
el tema del bajo presupuesto del que disponemos!
Casi llegando a Sucre,
paramos en una barrera donde un soldado nos controló los papeles y demas y nos
hizo pagar peaje!!!!!!!! Pedazo de hijo de p..., veniamos a los saltos por 300
km de ripio y nos cobraron peaje!!!!!!!!!!!! Todos los cachibaches que llevabamos
venian golpeando, el aceite que tenemos para meterle al gas oil se volco de
tanto salto y mancho alguna ropa, en fin. La camioneta era realmente una mugre.
Me daba asco acercarme porque de solo destrabar las puertas con el comando a
distancia, te ensuciaba. Menos mal que al ser gris no se notaba taaaanto.
Adentro el olor a aceite se mezclaba con restos de comida, olor a ojas de coca,
etc. En cualquier momento crecería pasto adentro. Prometí llegar y lavarla
(aclaracion: llevarla a lavar) También prometí tirar la lona de la caja que ya
no tapaba nada, porque se llenaron las mochilas de polvo en el trajín del viaje.
Aclaro que ambas promesas fueron cumplidas.
Bueno, estabamos ya en Sucre..
Saliendo hacia Sucre por El Alto
Camino en la montaña
Más paisaje montañoso
Y otra de las montañas
Nos despertamos a las 8:00
hs, desayunamos y salimos a caminar. Recorrimos todo el centro de la ciudad y
llegamos a la conclusion que era la más linda de Bolivia, o por lo menos de lo
que nosotros conociamos. Habia orden, limpieza, educación, cuidado de las cosas,
etc. Detalles como semaforos con LED (en Potosi hay 2 o 3 de luz común y no
todos funcionan), para peatones LED con temporizador de cuanto queda para cruzar
y alarma sonora para ciegos, tachos de basura y basura solo en los tachos,
policías que ordenan un tránsito que ya esta ordenado, nada de
congestionamientos, un mercado limpio y hermoso que da hasta para comer algo ahí
(de hecho ahí comimos!), tomas de incendio para bomberos en las calles, etc.
Vimos como una señora vendedora ambulante, de las que en Sucre hay muy pocas,
estaba cerrando su puestito y juntando la basura de la calle y la acera que su
negocio había generado para dejar todo limpio como estaba antes de que ella abriera. No
sabemos si era porque la altura es de solo 2300 msnm y hacia que la gente sea
otra, distinta, aunque de rasgos corporales similares a las de las demás
ciudades. No lo sabemos, pero esta era la ciudad más ordenada, limpia y
admirable de toda la Bolivia que conocimos y hasta podría arriesgar de varios
paises
que conocemos de Sudamérica. Un lujo que da gusto disfrutar.
Es largo contar
todas las cosas que vimos, por eso cada foto tiene sus respectivos nombres para
que sepan que es.
Algo curioso es un museo llamado la Casa de la Libertad,
algo asi como nuestra casa histórica de Tucumán, donde se muestra todo lo
referido a la independencia boliviana. En una sala dedicada a Argentina, se
encuentra una bandera que aparentemente es la primera bandera argentina
confeccionada por Belgrano. Es blanca, celeste al medio y blanca. Esa sala
también tiene las cenizas, o parte de ellas, de Juana Azurduy. Hay plaquetas de
Nesto Kirchner y de Cristina Fernandez de Kirchner, quienes hicieron que esta
sala posea dichas cenizas y la ascienden a Juana a Comandante en Jefe del
ejercito y le dan un sable como premio, replica del de Jose de San Martín.
Impresionante.
Otra bandera curiosa del museo es una boliviana que fue la
última en flamear en Antofagasta antes que los chilenos le quitaran la salida al
mar a Bolivia. Dice ahí que una niña al ver la inminente llegada de los chilenos, descolgo
la bandera y se la llevo para que no la quemen. Una muestra de coraje. Hablando
de esto, en el convento de San Francisco de la ciudad de La Paz, hay tumbas
donde están enterrados héroes varios, entre ellos los que pelearon en la guerra
contra Chile por Antofagasta, que los chilenos terminan expropiándole a Bolivia. Ahí
mismo, en reconocimiento a estos veteranos de guerra muertos en la lucha, los chilenos le enviaron a Bolivia arena
de Antofagasta y plaquetas. Si hasta parece una cargada.
Recorrimos creo que todas las iglesias o por lo menos, todas las del casco
histórico. Fuimos a una zona llamada La Recoleta, elevada con respecto al
centro, donde se ve una panoramica de toda la ciudad. Tambien fuimos a un
parque, al otro lado y en la parte baja, donde hay una Torre Eiffel pero
chica, réplica de la de París.
Luego del día de recorrida fuimos a descansar
al hotel para salir a la mañana siguiente para Uyuni. Se largó una lluvia tremenda, con
truenos que metían miedo uno atras de otro! Solo esperábamos que el camino a
Uyuni que era de ripio, no se viera afectado por el agua....No sea cosa que
ahora nos trancáramos en Sucre!!!!!!!!!!!!
Iglesia de San Francisco
Interior de la Iglesia de San
Francisco
Iglesia de Santa Mónica
Iglesia de San Miguel
Alcaldía Municipal de Sucre
Casa de Libertad
Prefectura de Chuquisaca
Iglesia de Nuestra Señora de la
Merced
Iglesia de San Felipe Neri
Vista a Sucre desde La Recoleta
Iglesia de La Recoleta
Plaza 25 de Mayo
Entrada al Parque Bolivar
Suprema Corte de Justicia
Hospital Santa Bárbara
Catedral Metropolitana de Sucre
Camino a Uyuni
Vías del FFCC cercanas al Cementerio de Trenes
Cementerio de Trenes
Todas las Toyota que iban al salar
Camioneta custodiada en Colchani
Pared de bloques de sal
Colchani
Malila en el aire
El salar
Chata en el salar
Hotel de sal
Otra chata en el salar
Yo en el salar
El salar con las lluvias en el
fondo
Para ver el resto de las fotos:
Los integrantes del viaje somos:
Adrián (yo) y Malila
Y viajamos con:
Nissan Frontier SE 4x2 modelo 2007
Nuestro recorrido:

