ESPAÑA - Febrero de 2010

 

El 6 de febrero de 2010 llegué al aeropuerto de Barajas. Había salido la noche anterior desde Ezeiza, viajando solo, por Aerolíneas Argentinas. Vuelo tranquilo, llegó con varias horas de demora. Teníamos todo organizado al minuto con Malila, mi mujer, y este retraso nos complicaba y mucho. Teníamos que viajar unos cuantos kilómetros por rutas totalmente desconocidas y a pesar de haber estado otras veces en Europa, esta era la primera vez que iba a manejar en el viejo continente y con las reglas del primer mundo donde al contrario de Sudamérica, todo se respeta a rajatabla. Debía acostumbrarme, no perderme y llegar a tiempo a destino, todo un desafío.
Malila me esperaba directamente en la terminal del Aeropuerto de Barajas donde llegué. Yo había alquilado un auto desde Buenos Aires para retirarlo al llegar a Barajas para no tener que ir al centro de Madrid y perder aún más tiempo y tener más posibilidades de perdernos en la urbe. La idea era salir automáticamente por la carretera hacia el sur con destino Alicante. Ahí teníamos una reserva en un hotel.
Nos dirigimos al mostrador del "rent a car" y después del papelerío, fuimos al estacionamiento. Yo había alquilado un Smart, ese pequeñín aún desconocido por Argentina donde la duda era si entraríamos Malila, yo, dos valijas y dos mochilas;
y sumando las cosas que compraríamos seguramente en el camino!
Para nuestra fortuna, entró todo a medida sin sobrar ni un litro de la capacidad del baúl y nosotros en la cabina viajábamos más cómodos que en ningún otro auto. El Smart tenía solo unos 200 km de uso (con olor a nuevo y todo) y tenía caja automática-secuencial. Un placer!!
Salimos del aeropuerto con nuestro pequeño bólido hacia tierras desconocidas. En la primera salida al autovía, ya estábamos perdidos a pesar de contar con el GPS enla mano. Dimos algunas vueltas, retomamos unas cuantas veces y por fin, nos rumbeamos por la carretera hacia Alicante. El viaje fue muy lindo, con alguna parada para picar algo y cargar nafta. Hacía mucho frío y se nos hizo de noche.
Llegamos a Alicante al rededor de las 0:15 hs de la madrugada y una vez instalados en el Hotel Goya, salimos en busca de una cena que se convirtió en sanguchitos en la habitación tras comprar fiambre y pan lactal en un almacén cercano. Después de eso, dormimos como angelitos.
Tras despertarnos, salimos de recorrida por Alicante. Caminamos por un boulevard que es una de sus avenidas principales hasta llegar a la costanera. Ahí caminamos un rato hasta la parte del casco histórico. Es un lugar increíble. La decisión de ir a conocer esta hermosa ciudad fue simplemente porque nos quedaba de paso. Que gran elección!
En muchos puntos de la ciudad, y sobre todo en la costanera, se ve el castillo de Santa Bárbara. Este está montado sobre una montaña pegada al mar desde donde es evidente que custodiaban el paso por el Mediterráneo. La ladera hacia la costa es imposible que sea flanqueada. Parece muy fácil de defender por las condiciones naturales donde fue implantado.


Boulevard en Alicante


Costanera de Alicante

En el casco viejo, lo primero que nos impactó fue el ayuntamiento y su plaza con su fuente. En segundo lugar, nos dirigimos por entre las callecitas angostas hacia la Basílica de Santa María, conservada en excelente estado. Seguimos la recorrida por la Concatedral de San Nicolás de Bari, cuya edificación tanto por fuera como por dentro carece de grandes decoraciones pero en su conjunto es hermosa. Pasamos por el centro más moderno, por el Banco de España y fuimos a dar al Mercado Central de Alicante. Este es un mercado de esos que hay por toda España y que en Argentina están ya casi en extinción. Se pueden comprar frutas, verduras, carnes, pescados, embutidos, etc. Lo mejor es que todo es a buen precio y por supuesto, fresco fresco. Me enamoré de estos mercados por el ambiente y por la calidad general del lugar. Todo ordenado y limpio como un quirófano. Tras charlar con unos puesteros y hacer una degustación de varios fiambres y huevos de pescado cocinados con sal, compramos jamón, queso y pan. También compramos azafrán en hebras y condimento para paella, pero eso era para llevar a Buenos Aires!
Al salir del mercado fuimos para el hotel a retirar las cosas y en busca del querido Smart. Cargamos todo y con el auto nos fuimos para el castillo. Subimos por la parte de atrás, donde hay un parque muy bien cuidado y tras ascender unos cuantos metros, llegamos al parking. Dejamos el auto y fuimos a recorrer. Las vistas desde ahí arriba son impactantes. Se ve toda la ciudad de Alicante y se domina todo el horizonte. Si alguien se acerca por el mar, es visualizado inmediatamente desde lejos. Sacamos algunas fotos, subimos al bólido y partimos para Valencia.


Plaza del Ayuntamiento


Basílica de Santa María


Casco histórico de la ciudad de Alicante


Más de Alicante


Concatedral de San Nicolás de Bari


Mercado Central de Alicante


Castillo de Santa Bárbara


Más del castillo


Y otra más


Disfrazado de Smart!!

Llegamos a Valencia por la tarde y con una lluvia tremenda. Dimos unas pocas vueltas hasta que encontramos el departamento que teníamos reservado. Se trataba de un dos ambientes grande, con balcón y en el centro de la ciudad. El precio, un regalo. Después de alojarnos, como ya no llovía, salimos de recorrida. Caminamos por todo el casco viejo. Primero fuimos a Mercat Central, que ya estaba cerrado. Al lado pasamos por el Llotja Dells Mercaders y cruzando una avenida, nos adentramos en las callecitas medioevales. Caminamos como por laberintos y salimos en la Plaza de la Reina, la plaza principal de la ciudad. Ahí está la Catedral de Valencia, un edificio imponente por fuera y aún más, por dentro. Recorriendo el interior de la Catedral, nos llamó mucho la atención un brazo conservado en excelente estado que según decía un cartel, pertenecía a San Vicente Mártir, quien murió el 22 de enero de 304, hace casi 2.000 años!!!
Rodeamos la Catedral y salimos a otra plaza con la noche casi a cuestas. Caminamos un rato más y vimos la Basílica Mare de Déu Dessamparats unida por un puente a la Catedral y el Palau de la Batlia. Caminamos por la calle Serranos y salimos a las Torres de Serrans, que antiguamente era una de las entradas a la ciudad. Ya volviendo, paramos en una pequeña librería a hacer unas compras y después entramos en la Iglesia de Santa Catalina, que en su interior tenía una bandera argentina y una virgen que según me dijeron, es la de Luján.


Mercat Central

 
Catedral de Valencia


Interior de la Catedral de Valencia


Basílica Madre de Déu Dessamparats


Valencia por la noche


Parte trasera de la Catedral de Valencia


Palau de la Batlia


Calle Serrano


Torres de Serrans, viejo portal de la ciudad


Interior de la Iglesia de Santa Catalina, donde estaba la bandera argentina

Este día nos despertamos y abandonamos el departamento alquilado. En primer lugar fuimos al Mercat que ya estaba abierto. Era como el de Alicante pero más grande. Hermoso en su interior. Había mucha variedad de jamones, mariscos, etc. Compramos víveres y nos fuimos, ya con el auto, hacia la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
En Valencia han entubado el río que bordeaba la ciudad, creando un parque lineal que culmina en esta obra realizada por el español Calatraba, creador del Puente de la Mujer en Puerto Madero, Buenos Aires; entre otras obras. Es una serie de edificios, puentes y ramblas que generan museos y paseos que coronan al parque lineal antes de llegar al mar. Las edificaciones son tremendamente imponentes y hay algunas que no se entiende como se sostienen! Mucho ambiente moderno. Entramos en algúno que otro de estos edificios y sacamos muchísimas fotos.
Salimos de ahí en dirección a la playa con intenciones de comer una paella que seguramente encontraríamos con facilidad. No fué así de fácil, pero comimos la paella, una de las más ricas que probamos, y otra vez salimos de viaje. Ahora nos esperaba Barcelona.
En el camino se nos vino la noche, el frío y casi casi la nieve. Pasamos por varios pueblitos catalanes en lugares montañosos porque no tomamos el autopista rápido. Es que los peajes son muy caros. Una vez sacamos la cuenta que gastamos más de 50 euros en un trayecto. Cambiandolo a pesos argentinos, se nos caian las lágrimas.
Llegamos a Barcelona de noche y casi nos perdemos en las autopistas subterráneas de la ciudad. Es que el GPS no funciona bajo tierra porque pierde señal, y si el GPS se pierde nos perdemos todos!!
Por fin dimos con la salida correcta y llegamos al departamento de Vicky, amiga de Malila que nos prestaba su morada. Ella no estaba, el celular mío no andaba y el de Malila no tenía crédito. El teléfono público tampoco andaba y no había forma de hacerle saber que habíamos llegado. En el bar de al lado del depto., un catalán nos prestó su celular para avisarle a Vicky de nuestra llegada. Rápidamente vino, dejamos todo el equipaje, metimos el auto entre unos sestos de basura porque no había lugar y fuimos para un bar del barrio de Gracia a festejar nuestra llegada junto con Marisa y Berta; esta última, catalana.


Mercado por dentro


Peces en el mercado


La Ciudad de las Ciencias de Calatrava


Otro de los edificios de Calatrava


Una foto del interior de uno de los edificios de la Ciudad de las Ciencias


Clásico puente de Calatrava, parecido al Puente de la Mujer en Pto. Madero, Buenos Aires


Más de la Ciudad de las Ciencias


Y más...


Y más...


Y... más


Playa de Valencia

Esa noche en el bar, tras largas conversaciones, las chicas nos recomendaron que, ya que el auto lo teníamos que devolver por la tarde, que aprovechemos a recorrer fuera de Barcelona. Nos recomendaron ir a Girona, una pequeña ciudad a 100 km al norte de Barcelona, que decían era muy pintoresca. Nosotros ni de oído la teníamos.
En fin, nos despertamos bien temprano, yo salí a estacionar el bólido en algún lugar donde no nos multaran. Lo saqué de los tachos de basura y lo metí en la calle. Eran las 7:00 hs y en 1 hora arrancaba el estacionamiento medido. Me fui a dormir de nuevo y al rato volví a pagar en el parquímetro. Pagué 5 euros por estacionar 2 horas en la calle!! Justo estaba pasando la policía multando a los infractores. Nosotros nos salvamos de carambola.
Partimos cerca de las 9:00 hs hacia Girona sin ningún tipo de expectativa y con una fresca terrible. La verdad que las rutas son muy buenas, pero te matan con los peajes. Tras más o menos 1 hora de viaje, llegamos a Girona, pocos kilómetros antes de la frontera con Francia. El primer vistazo fue de un pueblo igual a cualquier otro. Dejamos el auto en un estacionamiento, desayunamos en un bar y salimos a caminar. Resulta ser que entramos por la ciudad nueva. En un momento llegamos a un puente y nos adentramos en el casco histórico que data de tiempos del medioevo. Caminamos por el Barrio Judío y llagamos a las murallas y a la iglesia de Sant Feliu. Los pasajes y escalinatas nos transportaron en el tiempo. Un lugar de ensueño. Subimos a las murallas y caminamos por ellas. Bajamos y nos metimos nuevamente en el interior de las mismas y de pronto se nos interpuso la catedral. En una pequeña plaza estaba su larga escalinata hacia la entrada principal. Subimos y de ahí tuvimos una hermosa vista a la ciudad. Al bajar, nos metimos de lleno en los callejones del barrio judío. Pasamos por el Antic Convent de Sant Josep, el Ajuntament y nuevamente dimos en el puente por donde entramos.
Volvimos al auto y retornamos a Barcelona recorriendo toda la costa. En un momento paramos en una cadena de "mac" hamburguesas a tomar un café y dormir una pequeña y restauradora siesta. Llegamos a Barcelona ya al anochecer y en el centro, devolvimos el querido Smart. Fuimos derecho para el depto.

 
Girona


Iglesia de Sant Feliu


Sobre el puente


El Barrio Judío


Sobre los viejos muros de la ciudad


Otra calle del Barrio Judío


Pequeñas calles medievales


Iglesia de Sant Feliu


Escalinata de acceso a la Catedral


Catedral de Girona


Vista desde la puerta de la Catedral


Más del Barrio Judío


Escalinatas


Saliendo del casco histórico

Despertamos temprano y caminamos unos pocos metros hasta la entrada al Parc Güell. Este es un parque ubicado en una ladera, que estaba pensado como una urbanización. El proyecto fue pedido por el Sr. Güell y fue realizado por el famoso arquitecto Antoni Gaudí. Tiene lugares esteticamente parecidos a ningún otro parque en el que haya estado. Cuenta con una casa que ofició de vivienda de Gaudí hasta antes de mudarse a la Sagrada Familia y dos pequeñas casas en la entrada principal al parque. En esa misma entrada, se encuentra la famosa lagartija revestida con una técnica que utilizaba mucho el famoso arquitecto, que se trata de cerámica partida. Por estar elevado, el parque tiene unas hermosas vistas a la ciudad de Barcelona, donde se destacan algunas de sus edificaciones más significativas.


Parc Güell


Terraza de Parc Güell


Antigua morada de Gaudí dentro del Parc Güell


Creaciones de Gaudí dentro del parque


Lagartija que custodia la entrada principal del parque


Mano del lagarto


Techos bajo la terraza

Al salir del Parc Güell, caminamos hasta la Sagrada Familia. Esta iglesia fue comenzada hace dos siglos. En 1883 Gaudí tomó las riendas del proyecto y aún hoy sigue en construcción. Se sigue con las directivas dejadas por el famoso arquitecto en sus maquetas y bocetos. A pesar de comenzar como un proyecto neogótico, al asumir Gaudí fue completamente replanteado. Las fachadas cuentan la historia de la biblia con imágenes impresionantes.
El interior está aún en obra, pero es impactante la espacialidad y las sensaciones que transmite el lugar. Los techos son inmensos y su terminación es impresionante.
Pagamos alrededor de 12 euros cada uno para entrar y si bien subir a una de las torres salía solo unos 2,5 euros más cada uno, había una espera de una hora y media, por lo cual desidimos recorrer el museo en el subsuelo y seguir con la recorrida. Ahí vimos el taller y varias de las maquetas que hay de la iglesia. Además está expuesta la maqueta invertida realizada por el mismísimo Gaudí para ver como trabajan las cargas de su edificación.

 
Fachada más nueva de la Sagrada Familia

 
Detalle de la fachada


Interior de la Sagrada Familia


Los trabajados techos


Maqueta invertida realizada por el maestro Gaudí


Antigua fachada de la Sagrada Familia


Otra de la antigua fachada y las cuatro torres

Salimos por una diagonal y fuimos a dar directamente en el Hospital de la Santa Creu I Sant Pau. Hermoso edificio. Seguimos hasta el Passeig de Gràcia y Avinguda Diagonal y a unas pocas cuadras llegamos a la Casa Milá, más conocida como La Pedrera. Se trata de otra obra de Gaudí, en este caso un edificio de viviendas que actualmente pertenece a Caixa Catalunia y donde han dejado un departamento, el ático y la terraza para recorrer por unos escasos 10 euros per cápita.
Para los que gustan de la arquitectura, no pueden dejar de visitar este edificio. La terraza es un párrafo aparte. Increíble!


Hospital de la Santa Creu I Sant Pau


Casa Milá (La Pedrera)


Detalle de la fachada


Chimeneas


Terraza de La Pedrera


Interior de uno de los departamentos decorado a la época


Cocina original del departamento

A solo unos 100 metros de La Pedrera, se encuentra la casa Batllo. También de autoría de Antoni Gaudí, esta extraña (al menos) residencia, llama la atención por sus características formas. Parece tener un antifaz! La entrada de 17 euros por persona nos obligó a seguir recorriendo la ciudad...
Al lado de la Batllo se encuentra la casa Amatller, realizada por el arquitecto Josep Puig i Cadafalch entre 1898 y 1900. Más allá, en la esquina, se encuentra la casa Lleó Morera, del año 1902, del arquitecto Lluís Domènech i Montaner. Todas casas que hicieron época y dejaron una marca en la arquitectura de Barcelona.

 
Casa Batllo


El famoso antifaz

Seguimos por el Passeig de Gràcia y dimos en Plaça Catalunya. Algo así como "la plaza" de Barcelona. De ahí tomamos una peatonal, la Avinguda del Portal de L'Angel, y salimos en el Arxiu Històr de la Ciutat y en la Catedral de la Santa Creu. El primero es un arco histórico hecho por los romanos. Ahí mismo ingresamos en la catedral y nos impactó el interior y sus trabajos en madera. Salimos y fuimos a un patio detrás de la catedral donde había gansos.
Salimos y nos adentramos en El Gotic, el barrio gótico de Barcelona. Hermosas callecitas del medioevo que nos llevaron al Ajuntament y a la Plaça Reial. De ahí salimos a La Rambla ya entrados en la noche y vimos a lo lejos la aduana. Pasamos por el Palau Güell ya cerrado al público y volvimos a descansar tras un largo día de recorridos.

 
Plaça Catalunya

 
Catedral de la Santa Creu de Barcelona


Interior de la Catedral


Altar de la Catedral


Sus techos


Barrio El Gotic


El Ajuntament de Barcelona


Malila y la Rambla de noche


El Palau Güell de Gaudí

Al otro dia, salimos de caminata nuevamente. Lo primero que visitamos fue la Casa Vicenç de Gaudí. Una casa muy rara, con toques de la cultura árabe, y que se encuentra actualmente habitada. Preguntamos para visitarla, pero nos dijeron amablemente que se trataba de una residencia privada.
Seguimos caminando y visitamos en Palau de la Música Catalana. Es un hermoso edificio viejo remodelado con fachadas vidriadas, que le dan un aspecto excelente. Seguimos y dimos de casualidad con el Mercat de Santa Caterina, también recientemente remodelado y en el que no solo entramos sino que almorzamos.
Siguiendo con la caminata, nos adentramos en el barrio el Born, de características similares al Gótic en cuanto a sus estrechas calles de antaño. Buscábamos la famosa Eglésia de Santa María del Mar, la cual estaba cerrada y por desgracia no pudimos conocer por dentro. Por consejo de los propios catalanes, queríamos conocer esta iglesia porque según ellos, es una de las máslindas de Barcelona. Queda pendiente para el próximo viaje...
Una vez salidos del Born, caminamos nuevamente por La Rambla y nos metimos en el Mercat Sant Josep, también llamado La Boquería. Alucinante como todos los demás mercados de Barcelona. Productos de todo tipo ordenados y limpios como para que uno se tiente a comprarlos.
Ahí nos subimos al metro y fuimos para la Plaça D'Espanya, donde se encuentra también la plaza de toros.
La idea de ir a este lugar, era porque ahí se encuentra el famoso Pabellón de Barcelona del arquitecto Mies Van Der Rohe. Justo en ese momento había en la ciudad una exposición mundial de celulares, y ahí mismo se encuentra el predio de exposición. Resultó ser que una empresa (creo que Nokia) había alquilado el pabellón de Mies para exponer sus novedades y para ingresar al mismo debíamos hacerlo como si ingresáramos a la expo. Pregunté como hacíamos y me dijeron que la entrada por persona era de 4.000 euros!! Ponían ese precio justamente para que no entren personas particulares. Con nosotros lo lograron. En fin, nos quedamos sin ver el pabellón.
Retomamos el metro y fuimos a visitar el Camp Nou, estadio del F.C. Barcelona. Le dimos tooooda la vuelta al predio caminando y finalmente llegamos al sector donde se ingresa al local de venta de merchandising, al museo y a las gradas. Para el museo y las gradas, la entrada salía algo así como 22 euros por persona, por lo que decidimos no ingresar. Visitamos el merchandising y el playón del estadio y nos fuimos a descansar.

 
Escaleras mecánicas del barrio de Gràcia


Casa Vicenç


Otra de la casa Vicenç


Zoom de la fachada


Palau de la Música Catalana


Acceso lateral al Palau de la Música Catalana


Mercat de Santa Caterina


Barrio El Born


Entrada a la Iglesia de Santa María del Mar


La Rambla


La Boquería


Plaça D'Epanya


Camp Nou


Playón del Camp Nou


Merchandising del Barça

Habíamos arreglado para ir a recorrer con Vicky y Berta. Caminamos por el barrio de Gràcia. Ahí visitamos la Torre de Gràcia, la Casa de la Vila de Gràcia, Passeig de Sant Joan y finalmente llegamos a La Barceloneta. Es un barrio hermoso que esta junto a la costa, donde la gente cuelga la ropa en la calle a la manera de Nápoles. Ahí fuimos primero a hacer una entrada de bichitos de mar acompañados por un vino dulce al estilo moscato, del cual tomamos rápidamente 2 botellas. Este era una especie de bodegón donde todos eran amigos de todos aunque nadie se conocía. El dueño le metía mucha onda y el lugar daba para quedarse toda la tarde a emborracharse y pasarla bien. Nos fuimos de ahí entrados en calor hacia un restaurante donde comimos una paella que era una locura. La verdad, la pasamos muy bien.
Salimos con la panza llena y nos fuimos a caminar por la playa y después por la Villa Olímpica. Esta era una zona relegada de la ciudad, que aprovechando la oportunidad de los Juegos Olímpicos del '92, urbanizaron nuevamente.
Volvimos y nos fuimos directamente a dormir. Fue un día cansador no tanto por lo recorrido, sino por lo comido y bebido!

 
Torre de Gràcia


Casa de la Villa de Gràcia

 
Con Berta y Vicky en el Passeig de Sant Joan


Fuente en el Passeig de Sant Joan


La Barceloneta


Playa de Barcelona


Caminando por el paseo peatonal de la playa


Fuente en la Villa Olímpica


Antigua chimenea de horno en la Villa Olímpica


Villa Olímpica


El metro de Barcelona

El último día en Barcelona la pasamos en la casa de Berta, donde las chicas habían invitado a algunos amigos y pasamos el día ahí, entre vinos y charlas.
Este día, despertamos y fuimos a buscar el auto que habíamos alquilado. Deberían habernos dado un Citröen C1 o C2, no recuerdo; pero a falta del mismo nos dieron un Seat Ibiza. Hermoso auto con el que iríamos hasta Madrid.
Salimos y el frío era fatal. De a poco fue poniéndose peor el clima hasta que de pronto comenzó la nevada. Así fuimos por la ruta con nieve, hasta que llegamos a Toledo. Ahí paramos y con lluvia y una nevada ya caída, recorrimos lo que pudimos de la ciudad. Nos hizo parar la recorrida el frío, la lluvia y que se hizo de noche rápidamente. Lo poco que vimos, fue como viajar en el tiempo a la época medieval. Una locura de ciudad muy bien conservada y que si o si, queda pendiente para visitarla en otra oportunidad, para que podamos darle realmente el tiempo que se merece.
Retomamos con el auto el viaje hacia Madrid y llegamos muy adentrada la noche y ahí mismo fuimos al depto. de Javier, un amigo de Malila que vive en Madrid desde hace algunos años y nos prestaba su vivienda para que no vayamos a hotel. Averiguamos por un estacionamiento para el auto, pero salían algo así como 50 euros la noche. Durmió en la calle.

 
Ruta hacia Madrid


Autovía nevada


Paisaje nevado


Ingreso a la antigua ciudad de Toledo


Toledo


Otra en el interior del casco histórico de Toledo


Toledo bajo la nevada

Temprano en la mañana me dirigí a la estación Atocha a devolver el Seat. Lo dejé y volví a buscar a Malila para salir de caminata por Madrid. Ambos conocíamos ya la ciudad y es por esto que los puntos a visitar estaban más que claros. Rápidamente nos organizamos para ver la mitad de las cosas que había que ver. Las otras, Malila las había visto al llegar (ella llegó antes que yo) y a mi me quedaba 1 día más de estancia en la ciudad. Malila viajaba esa misma noche.
Primero salimos por Gran Vía, que estábamos a solo una cuadra y de ahí, derecho a Puerta del Sol. Es algo así como el centro de la ciudad. Ahí se encuentra la estatua del Oso y el Madroño, que hoy está ubicada en otro posición que años atrás. La estación de Metro también está remodelada recientemente y tiene una salida al estilo Louvre, salvando las distancias.
Caminamos por la calle de Postas y dimos con la Plaza Mayor. De ahí al Mercado de San Miguel y siguiendo la caminata, pasamos por el ayuntamiento, la Plaza de la Villa, Palacio de Cañete y al final de la Calle Mayor, aparecieron el Palacio Real y la Catedral Santa María la Real Almudena, a la cual ingresamos. Es muy linda por dentro y además muy grande. Tiene detalles espectaculares en tallados de puertas y demás.
Seguimos la recorrida y pasamos por la Real Basílica de San Francisco. Caminamos por la Calle de la Cava Baja y volvimos al depto. Por la noche, comimos junto a Javier, que nos llevó a una zona de bares cercana y tras la cena, nos fuimos los tres hasta el aeropuerto de Barajas a la Terminal 4 recientemente inaugurada, a despedir a Malila que retornaba a Buenos Aires.

 
Puerta del Sol y la nueva entrada al metro


El Oso y el Madroño


Calle de Postas


Entrada a Plaza Mayor


Plaza Mayor


Mercado de San Miguel


Jamones en el Mercado de San Miguel


El Ayuntamiento de Madrid


Plaza de la Villa


Palacio de Cañete


Palacio Real


Catedral Santa María la Real


Interior de la Catedral


Puerta de la Catedral


Real Basílica de San Francisco


Calle de la Cava Baja

Al otro día, salí solo a terminar de visitar las cosas que faltaban. Nuevamente Puerta del Sol, la Calle de Alcalá, el edificio del Banco Central, el Palacio de Comunicaciones, la Fuente de las Cibeles, Paseo de Recoletos, Puerta de Alcalá, Plaza de Colón, Paseo del Prado, Museo del Prado, Iglesia San Jerónimo el Real, Casón del Buen Retiro y el famoso Parque del Retiro.
Una vez terminada la excursión, volví en metro al depto. a terminar de preparar todo y a pegarme una ducha. Salí por la noche para el Aeropuerto de Barajas y tuve tanta suerte que mi pasaje en clase turista fue cambiado a primera clase no se por qué cosas del destino. Disfruté desde el mismísimo momento en que me senté y me dieron una copa de champagne hasta que aterrizamos en Buenos Aires. Un lujo que vale la pena darse, aunque a mi se me dio de casualidad y sin buscarlo!


Banco Central


Palacio de Comunicaciones


Fuente de la Cibeles


Paseo de Recoletos


Calle de Alcalá


Puerta de Alcalá


Paseo del Prado


Museo del Prado


Velazquez en la entrada al Museo del Prado


Parque del Retiro


Fuente en el Parque del Retiro


Lago en el Parque del Retiro


En primera clase, como un rey!

 

Para ver el resto de las fotos:

 

 

Los integrantes del viaje somos:

 
Malila y Adrián

Y viajamos con:

 
Boeing 747 de Aerolineas Argentinas

Nuestro recorrido:

 

 

Recomendaciones:

El viaje lo organizamos desde Buenos Aires, haciendo la planificación del recorrido y realizando las reservas del hotel en Alicante y de un departamento en Valencia. En Barcelona y en Madrid nos prestaron departamentos. Con el alquiler de los autos hicimos lo mismo. Encontramos una página que solo busca ofertas. Con esta web encontramos las super ofertas tanto de automóviles como de alojamientos. Se trata de www.amigobeds.com y de www.amigoautos.com, las cuales las recomiendo al 100%. A nosotros nos salió todo muy bien, ya que la página te deriva a las empresas que realmente se dedican a dichos alquileres. El resto del recorrido, solo se trata de voluntad para caminar y recorrer todo lo que se pueda caminando, en metro, bus o tren. Así es como más se conoce!
Dejo para descargar nuestros tracks ruteados:

- Tracks (*.gdb)
 


HOME