
ESPAÑA -
Febrero de 2010
El 6 de febrero de 2010 llegué
al aeropuerto de Barajas. Había salido la noche anterior desde Ezeiza, viajando
solo, por Aerolíneas Argentinas. Vuelo tranquilo, llegó con varias horas de
demora. Teníamos todo organizado al minuto con Malila, mi mujer, y este retraso
nos complicaba y mucho. Teníamos que viajar unos cuantos kilómetros por rutas
totalmente desconocidas y a pesar de haber estado otras veces en Europa, esta
era la primera vez que iba a manejar en el viejo continente y con las reglas del
primer mundo donde al contrario de Sudamérica, todo se respeta a rajatabla.
Debía acostumbrarme, no perderme y llegar a tiempo a destino, todo un desafío.
Malila me esperaba directamente en la terminal del Aeropuerto de Barajas donde
llegué. Yo había alquilado un auto desde Buenos Aires para retirarlo al llegar a
Barajas para no tener que ir al centro de Madrid y perder aún más tiempo y tener
más posibilidades de perdernos en la urbe. La idea era salir automáticamente por
la carretera hacia el sur con destino Alicante. Ahí teníamos una reserva en un
hotel.
Nos dirigimos al mostrador del "rent a car" y después del papelerío, fuimos al
estacionamiento. Yo había alquilado un Smart, ese pequeñín aún desconocido por
Argentina donde la duda era si entraríamos Malila, yo, dos valijas y dos
mochilas;
y sumando las cosas que compraríamos seguramente en el camino!
Para nuestra fortuna, entró todo a medida sin sobrar ni un litro de la capacidad
del baúl y nosotros en la cabina viajábamos más cómodos que en ningún otro auto.
El Smart tenía solo unos 200 km de uso (con olor a nuevo y todo) y tenía caja
automática-secuencial. Un placer!!
Salimos del aeropuerto con nuestro pequeño bólido hacia tierras desconocidas. En
la primera salida al autovía, ya estábamos perdidos a pesar de contar con el GPS
enla mano. Dimos algunas vueltas, retomamos unas cuantas veces y por fin, nos
rumbeamos por la carretera hacia Alicante. El viaje fue muy lindo, con alguna
parada para picar algo y cargar nafta. Hacía mucho frío y se nos hizo de noche.
Llegamos a Alicante al rededor de las 0:15 hs de la madrugada y una vez
instalados en el Hotel Goya, salimos en busca de una cena que se convirtió en
sanguchitos en la habitación tras comprar fiambre y pan lactal en un almacén
cercano. Después de eso, dormimos como angelitos.
Tras despertarnos, salimos de recorrida por Alicante. Caminamos por un boulevard
que es una de sus avenidas principales hasta llegar a la costanera. Ahí
caminamos un rato hasta la parte del casco histórico. Es un lugar increíble. La
decisión de ir a conocer esta hermosa ciudad fue simplemente porque nos quedaba
de paso. Que gran elección!
En muchos puntos de la ciudad, y sobre todo en la costanera, se ve el castillo
de Santa Bárbara. Este está montado sobre una montaña pegada al mar desde donde
es evidente que custodiaban el paso por el Mediterráneo. La ladera hacia la
costa es imposible que sea flanqueada. Parece muy fácil de defender por las
condiciones naturales donde fue implantado.
Boulevard en Alicante
Costanera de Alicante
En el casco viejo, lo primero que nos impactó
fue el ayuntamiento y su plaza con su fuente. En segundo lugar, nos dirigimos
por entre las callecitas angostas hacia la Basílica de Santa María, conservada
en excelente estado. Seguimos la recorrida por la Concatedral de San Nicolás de
Bari, cuya edificación tanto por fuera como por dentro carece de grandes
decoraciones pero en su conjunto es hermosa. Pasamos por el centro más moderno,
por el Banco de España y fuimos a dar al Mercado Central de Alicante. Este es un
mercado de esos que hay por toda España y que en Argentina están ya casi en
extinción. Se pueden comprar frutas, verduras, carnes, pescados, embutidos, etc.
Lo mejor es que todo es a buen precio y por supuesto, fresco fresco. Me enamoré
de estos mercados por el ambiente y por la calidad general del lugar. Todo
ordenado y limpio como un quirófano. Tras charlar con unos puesteros y hacer una
degustación de varios fiambres y huevos de pescado cocinados con sal, compramos
jamón, queso y pan. También compramos azafrán en hebras y condimento para
paella, pero eso era para llevar a Buenos Aires!
Al salir del mercado fuimos para el hotel a retirar las cosas y en busca del
querido Smart. Cargamos todo y con el auto nos fuimos para el castillo. Subimos
por la parte de atrás, donde hay un parque muy bien cuidado y tras ascender unos
cuantos metros, llegamos al parking. Dejamos el auto y fuimos a recorrer. Las
vistas desde ahí arriba son impactantes. Se ve toda la ciudad de Alicante y se
domina todo el horizonte. Si alguien se acerca por el mar, es visualizado
inmediatamente desde lejos. Sacamos algunas fotos, subimos al bólido y partimos
para Valencia.
Plaza del Ayuntamiento
Basílica de Santa María
Casco
histórico de la ciudad de Alicante
Más de Alicante
Concatedral de San Nicolás de Bari
Mercado Central de Alicante
Castillo de Santa Bárbara
Más
del castillo
Y otra más
Disfrazado de Smart!!
Interior de la
Catedral de Valencia
Basílica Madre de Déu
Dessamparats
Valencia por la noche
Parte trasera de la Catedral de
Valencia
Palau de la Batlia
Calle Serrano
Torres de Serrans, viejo portal
de la ciudad
Interior de la
Iglesia de Santa Catalina, donde estaba la bandera argentina
Mercado por dentro
Peces en el mercado
La Ciudad de las Ciencias de Calatrava
Otro de los edificios de Calatrava
Una foto del interior de uno de los edificios de la Ciudad de las Ciencias
Clásico puente de Calatrava, parecido al Puente de la Mujer en Pto. Madero,
Buenos Aires
Más de la Ciudad de las Ciencias
Y más...
Y más...
Y... más
Playa de Valencia
Girona
Iglesia de Sant Feliu
Sobre el puente
El Barrio Judío
Sobre los viejos muros de la ciudad
Otra calle del Barrio Judío
Pequeñas calles medievales
Iglesia de Sant Feliu
Escalinata de acceso a la Catedral
Catedral de Girona
Vista desde la puerta de la Catedral
Más del Barrio Judío
Escalinatas
Saliendo del casco histórico
Despertamos temprano y caminamos unos pocos metros hasta la entrada al Parc Güell. Este es un parque ubicado en una ladera, que estaba pensado como una urbanización. El proyecto fue pedido por el Sr. Güell y fue realizado por el famoso arquitecto Antoni Gaudí. Tiene lugares esteticamente parecidos a ningún otro parque en el que haya estado. Cuenta con una casa que ofició de vivienda de Gaudí hasta antes de mudarse a la Sagrada Familia y dos pequeñas casas en la entrada principal al parque. En esa misma entrada, se encuentra la famosa lagartija revestida con una técnica que utilizaba mucho el famoso arquitecto, que se trata de cerámica partida. Por estar elevado, el parque tiene unas hermosas vistas a la ciudad de Barcelona, donde se destacan algunas de sus edificaciones más significativas.
Parc Güell
Terraza de Parc
Güell
Antigua morada de
Gaudí dentro del Parc Güell
Creaciones de Gaudí dentro del
parque
Lagartija que
custodia la entrada principal del parque
Mano del lagarto
Techos bajo la terraza
Fachada más nueva de la Sagrada Familia
Detalle de la fachada
Interior de la Sagrada Familia
Los trabajados techos
Maqueta invertida realizada por el
maestro Gaudí
Antigua fachada de
la Sagrada Familia
Otra
de la antigua fachada
y las cuatro torres
Hospital de la Santa Creu I Sant
Pau
Casa Milá (La Pedrera)
Detalle de la fachada
Chimeneas
Terraza de La Pedrera
Interior de uno de los
departamentos decorado a la época
Cocina original del departamento
Casa
Batllo
El
famoso antifaz
Seguimos por el Passeig de
Gràcia y dimos en Plaça Catalunya. Algo así como "la plaza" de Barcelona. De ahí
tomamos una peatonal, la Avinguda del Portal de L'Angel, y salimos en el Arxiu
Històr de la Ciutat y en la Catedral de la Santa Creu. El primero es un arco
histórico hecho por los romanos. Ahí mismo ingresamos en la catedral y nos
impactó el interior y sus trabajos en madera. Salimos y fuimos a un patio detrás
de la catedral donde había gansos.
Salimos y nos adentramos en El Gotic, el barrio gótico de Barcelona. Hermosas
callecitas del medioevo que nos llevaron al Ajuntament y a la Plaça Reial. De
ahí salimos a La Rambla ya entrados en la noche y vimos a lo lejos la aduana.
Pasamos por el Palau Güell ya cerrado al público y volvimos a descansar tras un
largo día de recorridos.
Plaça
Catalunya
Catedral de la
Santa Creu de Barcelona
Interior de la
Catedral
Altar de la Catedral
Sus techos
Barrio El Gotic
El Ajuntament de
Barcelona
Malila y la Rambla de noche
El Palau Güell de Gaudí
Al otro dia, salimos de caminata nuevamente. Lo
primero que visitamos fue la Casa Vicenç de Gaudí. Una casa muy rara, con toques
de la cultura árabe, y que se encuentra actualmente habitada. Preguntamos para
visitarla, pero nos dijeron amablemente que se trataba de una residencia
privada.
Seguimos caminando y visitamos en Palau de la Música Catalana. Es un hermoso
edificio viejo remodelado con fachadas vidriadas, que le dan un aspecto
excelente. Seguimos y dimos de casualidad con el Mercat de Santa Caterina,
también recientemente remodelado y en el que no solo entramos sino que
almorzamos.
Siguiendo con la caminata, nos adentramos en el barrio el Born, de
características similares al Gótic en cuanto a sus estrechas calles de antaño.
Buscábamos la famosa Eglésia de Santa María del Mar, la cual estaba cerrada y
por desgracia no pudimos conocer por dentro. Por consejo de los propios
catalanes, queríamos conocer esta iglesia porque según ellos, es una de las
máslindas de Barcelona. Queda pendiente para el próximo viaje...
Una vez salidos del Born, caminamos nuevamente por La Rambla y nos metimos en el
Mercat Sant Josep, también llamado La Boquería. Alucinante como todos los demás
mercados de Barcelona. Productos de todo tipo ordenados y limpios como para que
uno se tiente a comprarlos.
Ahí nos subimos al metro y fuimos para la Plaça D'Espanya, donde se encuentra
también la plaza de toros.
La idea de ir a este lugar, era porque ahí se encuentra el famoso Pabellón de
Barcelona del arquitecto Mies Van Der Rohe. Justo en ese momento había en la
ciudad una exposición mundial de celulares, y ahí mismo se encuentra el predio
de exposición. Resultó ser que una empresa (creo que Nokia) había alquilado el
pabellón de Mies para exponer sus novedades y para ingresar al mismo debíamos
hacerlo como si ingresáramos a la expo. Pregunté como hacíamos y me dijeron que
la entrada por persona era de 4.000 euros!! Ponían ese precio justamente para
que no entren personas particulares. Con nosotros lo lograron. En fin, nos
quedamos sin ver el pabellón.
Retomamos el metro y fuimos a visitar el Camp Nou, estadio del F.C. Barcelona.
Le dimos tooooda la vuelta al predio caminando y finalmente llegamos al sector
donde se ingresa al local de venta de merchandising, al museo y a las gradas.
Para el museo y las gradas, la entrada salía algo así como 22 euros por persona,
por lo que decidimos no ingresar. Visitamos el merchandising y el playón del
estadio y nos fuimos a descansar.
Escaleras mecánicas
del barrio de Gràcia
Casa Vicenç
Otra de la casa Vicenç
Zoom de la fachada
Palau de la Música Catalana
Acceso lateral al Palau de la
Música Catalana
Mercat de Santa Caterina
Barrio El Born
Entrada a la Iglesia de Santa María
del Mar
La Rambla
La Boquería
Plaça
D'Epanya
Camp Nou
Playón del Camp Nou
Merchandising del Barça
Habíamos arreglado para ir a
recorrer con Vicky y Berta. Caminamos por el barrio de Gràcia. Ahí visitamos la
Torre de Gràcia, la Casa de la Vila de Gràcia, Passeig de Sant Joan y finalmente
llegamos a La Barceloneta. Es un barrio hermoso que esta junto a la costa, donde
la gente cuelga la ropa en la calle a la manera de Nápoles. Ahí fuimos primero a
hacer una entrada de bichitos de mar acompañados por un vino dulce al estilo
moscato, del cual tomamos rápidamente 2 botellas. Este era una especie de
bodegón donde todos eran amigos de todos aunque nadie se conocía. El dueño le
metía mucha onda y el lugar daba para quedarse toda la tarde a emborracharse y
pasarla bien. Nos fuimos de ahí entrados en calor hacia un restaurante donde
comimos una paella que era una locura. La verdad, la pasamos muy bien.
Salimos con la panza llena y nos fuimos a caminar por la playa y después por la
Villa Olímpica. Esta era una zona relegada de la ciudad, que aprovechando la
oportunidad de los Juegos Olímpicos del '92, urbanizaron nuevamente.
Volvimos y nos fuimos directamente a dormir. Fue un día cansador no tanto por lo
recorrido, sino por lo comido y bebido!
Torre de Gràcia
Casa de la Villa de Gràcia
Con Berta y Vicky en el Passeig de
Sant Joan
Fuente en el
Passeig de Sant Joan
La Barceloneta
Playa de Barcelona
Caminando por el
paseo peatonal de la playa
Fuente en la Villa Olímpica
Antigua chimenea de horno en la
Villa Olímpica
Villa Olímpica
El metro de Barcelona
El último día en Barcelona la
pasamos en la casa de Berta, donde las chicas habían invitado a algunos amigos y
pasamos el día ahí, entre vinos y charlas.
Este día, despertamos y fuimos a buscar el auto que habíamos alquilado. Deberían
habernos dado un Citröen C1 o C2, no recuerdo; pero a falta del mismo nos dieron
un Seat Ibiza. Hermoso auto con el que iríamos hasta Madrid.
Salimos y el frío era fatal. De a poco fue poniéndose peor el clima hasta que de
pronto comenzó la nevada. Así fuimos por la ruta con nieve, hasta que llegamos a
Toledo. Ahí paramos y con lluvia y una nevada ya caída, recorrimos lo que
pudimos de la ciudad. Nos hizo parar la recorrida el frío, la lluvia y que se
hizo de noche rápidamente. Lo poco que vimos, fue como viajar en el tiempo a la
época medieval. Una locura de ciudad muy bien conservada y que si o si, queda
pendiente para visitarla en otra oportunidad, para que podamos darle realmente
el tiempo que se merece.
Retomamos con el auto el viaje hacia Madrid y llegamos muy adentrada la noche y
ahí mismo fuimos al depto. de Javier, un amigo de Malila que vive en Madrid
desde hace algunos años y nos prestaba su vivienda para que no vayamos a hotel.
Averiguamos por un estacionamiento para el auto, pero salían algo así como 50
euros la noche. Durmió en la calle.
Ruta hacia Madrid
Autovía nevada
Paisaje nevado
Ingreso a la antigua ciudad de
Toledo
Toledo
Otra en el interior del casco
histórico de Toledo
Toledo bajo la nevada
Temprano en la mañana me dirigí
a la estación Atocha a devolver el Seat. Lo dejé y volví a buscar a Malila para
salir de caminata por Madrid. Ambos conocíamos ya la ciudad y es por esto que
los puntos a visitar estaban más que claros. Rápidamente nos organizamos para
ver la mitad de las cosas que había que ver. Las otras, Malila las había visto
al llegar (ella llegó antes que yo) y a mi me quedaba 1 día más de estancia en
la ciudad. Malila viajaba esa misma noche.
Primero salimos por Gran Vía, que estábamos a solo una cuadra y de ahí, derecho
a Puerta del Sol. Es algo así como el centro de la ciudad. Ahí se encuentra la
estatua del Oso y el Madroño, que hoy está ubicada en otro posición que años
atrás. La estación de Metro también está remodelada recientemente y tiene una
salida al estilo Louvre, salvando las distancias.
Caminamos por la calle de Postas y dimos con la Plaza Mayor. De ahí al Mercado
de San Miguel y siguiendo la caminata, pasamos por el ayuntamiento, la Plaza de
la Villa, Palacio de Cañete y al final de la Calle Mayor, aparecieron el Palacio
Real y la Catedral Santa María la Real Almudena, a la cual ingresamos. Es muy
linda por dentro y además muy grande. Tiene detalles espectaculares en tallados
de puertas y demás.
Seguimos la recorrida y pasamos por la Real Basílica de San Francisco. Caminamos
por la Calle de la Cava Baja y volvimos al depto. Por la noche, comimos junto a
Javier, que nos llevó a una zona de bares cercana y tras la cena, nos fuimos los
tres hasta el aeropuerto de Barajas a la Terminal 4 recientemente inaugurada, a
despedir a Malila que retornaba a Buenos Aires.
Puerta del Sol y la nueva entrada
al metro
El Oso y el Madroño
Calle de Postas
Entrada a Plaza
Mayor
Plaza Mayor
Mercado de San
Miguel
Jamones en el
Mercado de San Miguel
El Ayuntamiento de
Madrid
Plaza de la Villa
Palacio de Cañete
Palacio Real
Catedral Santa
María la Real
Interior de la Catedral
Puerta de la
Catedral
Real Basílica de
San Francisco
Calle de la Cava
Baja
Al otro día, salí solo a
terminar de visitar las cosas que faltaban. Nuevamente Puerta del Sol, la Calle
de Alcalá, el edificio del Banco Central, el Palacio de Comunicaciones, la
Fuente de las Cibeles, Paseo de Recoletos, Puerta de Alcalá, Plaza de Colón,
Paseo del Prado, Museo del Prado, Iglesia San Jerónimo el Real, Casón del Buen
Retiro y el famoso Parque del Retiro.
Una vez terminada la excursión, volví en metro al depto. a terminar de preparar
todo y a pegarme una ducha. Salí por la noche para el Aeropuerto de Barajas y
tuve tanta suerte que mi pasaje en clase turista fue cambiado a primera clase no
se por qué cosas del destino. Disfruté desde el mismísimo momento en que me
senté y me dieron una copa de champagne hasta que aterrizamos en Buenos Aires.
Un lujo que vale la pena darse, aunque a mi se me dio de casualidad y sin
buscarlo!
Banco Central
Palacio de
Comunicaciones
Fuente de la Cibeles
Paseo de Recoletos
Calle de Alcalá
Puerta de Alcalá
Paseo del Prado
Museo del Prado
Velazquez en la entrada al Museo
del Prado
Parque del Retiro
Fuente en el Parque
del Retiro
Lago en el Parque
del Retiro
En primera clase,
como un rey!
Para ver el resto de las fotos:
Los integrantes del viaje somos:
Malila y
Adrián
Y viajamos con:
Boeing 747 de Aerolineas Argentinas
Nuestro recorrido:
