
PATAGONIA - Enero de 2009
9 de enero
A las 14:30 hs teníamos la chata cargada y partimos con Malila, mi mujer, a
buscar a Mónica, una amiga, por su trabajo.
Cargamos gas oil en la YPF de Echeverría y Figueroa Alcorta y tomamos la Av.
Cantillo, General Paz, Richieri, Autopista Cañuelas y finalmente la RN 3, quién
sería nuestra anfitriona hasta Chile, bien al sur.
Tras parar solo por combustible y viajando tranquilos, llegamos siete horas
después de salir a nuestro primer destino, Bahía Blanca. Nos esperaban Andrea y
Javier con un espectacular asado y flan casero con dulce de leche de postre. Al
llegar, nos presentaron a Lautaro, su primogénito, de apenas unos meses de vida.
Hicimos una sobremesa que para mi fue corta para poder descansar para el día
siguiente.
Javier, Moni, Andrea, Malila y yo
10 de enero
Salimos de Bahía a las 9:30 hs con destino a Puerto Pirámides. Llegamos y en la
entrada a Península de Valdés, nos informaron que el camping estaba lleno. Igual
ingresamos y primero fuimos para Punta Pirámides a ver la lobería. Hermoso lugar
colmado de lobos marinos con algunas crías con el agua azul como paño.
De ahí fuimos para Puerto Pirámides y vimos que con el tiempo se transformó en
una playa turística. Ya no es el lugar solitario y tranquilo que solía ser, sino
que es más bien parecido a la Bristol en enero.
Efectivamente comprobamos en el camping que no había lugar y decidimos ir a Isla
de los Pájaros, tomar unas fotos y continuar hacia Puerto Madryn.
Paramos en el camping del ACA en la única parcela que quedaba, que en realidad
una mujer que se me coló en la administración la dejó y por eso pudimos acampar.
Comimos unos fideos, acompañados de fernet y vino. De sobremesa jugamos un
Trivial que ganó Moni y nos fuimos a dormir.
Tormenta de tierra en la RN 3
Lobería de punta pirámides
Lobos y lobitos marinos
Playa de Puerto Pirámides
Isla de los pájaros
Puerto Madryn
Camping del ACA
Animalito del
museo de Trelew
Algunos
"pajaritos" prehistóricos
Monumento a J.A.Roca en Rawson
Típico tramo patagónico de la RN 3
Pareja de pingüinos en Punta Tombo
Caminando
entre pingüinos
Miles de
pingüinos en Punta Tombo
Que miras?
Me ataca!
Fuente de energía eólica
Comodoro Rivadavia
Tomamos fotos, tratamos de no volarnos y bajamos. Una vez en la camioneta, se me
ocurrió tomar por una huella que nos ahorraba unos 20 km. Es larga la historia
porque pasamos por no sé cuantas estancias cruzando tranqueras y demás. El
precario camino desaparecía y de golpe aparecía otro. En fin, tardamos algo así
como 4 horas en hacer 60 km incluidos los que hicimos de más por la falta de
camino en algunas partes. Solo puedo decir que nos salvó el GPS y que los
paisajes eran espectaculares pero solo los disfrutamos hasta que entendimos que
estábamos a la deriva y se hizo de noche. Fue toda una alegría llegar nuevamente
a la civilización. Como salimos de ahí lo guardo para nosotros tres.
Cuando llegamos al camping vial Cañadón Jiménez nos ofrecieron por esa noche y
para no armar las carpas tan tarde, la opción de utilizar un dormi. Por supuesto
que eso hicimos. Comimos y a descansar.
Playa de Rada Tilly
El Gorosito de Caleta Olivia
Cigüeñas, típicas del paisaje patagónico
Faro Cabo Blanco
Mar en Cabo Blanco con lobos marinos de fondo
Arriba, en el faro
El faro desde abajo
Playas desiertas
La maldita huella que tomamos! Esta es la mejor parte...
Población patagónica
Ría Deseado
Puerto de Puerto Deseado
El famoso vagón histórico
Iglesia, una de las cinco únicas del mundo con faro en su campanario
Ría de Puerto Deseado al atardecer
Puerto Deseado
Nos atacan la carpa!
14 de enero
Desarmamos y acomodamos todo nuevamente en la chata. Duchazo y a la ruta.
Fuimos derecho para Bosques Petrificados. Era bastante cerca comparado a las
distancias que se manejan en la Patagonia. El camino era de buen ripio y con
hermosos paisajes que disfrutábamos mientras nos acercábamos a los bosques.
Estacionamos y rápidamente nos metimos en el sendero peatonal. En mitad de
camino, se largó el temporal. Viento y lluvia picante por la fuerza que traía.
Monumento
Natural Bosques Petrificados
Como debía ser, al llegar al refugio después de terminar el sendero, la lluvia paró. Comimos en la camioneta. Mi menú fue sobra de sobra (comidas mezcladas de 1 y 2 días de antigüedad) y las chicas comieron el róbalo que había quedado de la noche anterior, ese que nos regalaron. Sin tele, nos entretuvimos mirando a dos zorros caminando por alrededor nuestro.
Zorro en
Bosques Petrificados
Camino a
Bosques Petrificados
Entrada a
Monumento Natural Bosques Petrificados
Tronco casi
intacto
Secciones de
troncos petrificados
Varios árboles
petrificados
Más secciones
petrificadas
Nao, réplica de
la nave de Magallanes
Circuito
costero de Puerto San Julián
Yo con el pequeño guanaco huérfano (alias Chulengo)
Entrada al
Parque Nacional Monte León
De fondo, el
león acostado
Malila en la
cabeza del león
La lobería
desde la cabeza del león
El camping de
Río Gallegos
Estrecho de
Magallanes
Plaza de Punta
Arenas
Calle Fagnano,
Punta Arenas
Edificio frente
a la plaza, Punta Arenas
Puerto Natales
Costa de Puerto Natales
Bicicleta de nuestros vecinos alemanes
Descansando en la costanera
Milodón
18 de enero
Salimos para el Paine. Como hace algunos días, la lluvia nos acompaña. La primer
parada que realizamos es en la Cueva del Milodón.
Se trata de una cueva natural inmensa. Ahí mismo encontraron restos de un animal
prehistórico parecido a un oso llamado milodón. En la misma cueva, hallaron
restos humanos de miles de años de antigüedad, pero lo que aún no pueden
comprobar es si son contemporáneos los restos del milodón con los de los
humanos. En fin, recorrimos toda la cueva donde la temperatura baja y la luz a
medida que nos adentrábamos, escaseaba; aunque siempre había claridad como para
movilizarse.
Cueva del Milodón
Seguimos
desandando camino y llegamos a la portería Serrano. Pagamos $ 100 ars per cápita
y pasamos. Lo primero que visitamos, fue el glaciar Grey. Caminamos
aproximadamente una hora en compañía constante de la lluvia y llegamos.
Se trata de un lago donde uno ve de bastante lejos al glaciar. El paisaje es
hermoso, ya que para llegar uno camina a través de un bosque.
Al llegar al fin de nuestro recorrido, con lluvia y frío, nos pasó un chico de
unos 20 años con pantalón corto y musculosa. Frenó delante nuestro y se mojó con
el agua del lago, al lado de un pequeño iceberg. Se acomodó las zapatillas y
comenzó a trepar la pared de piedra que había adelante nuestro y en pocos
minutos subió los 30 metros que había.
Volvimos a la camioneta y seguimos hasta el salto chico, también con lluvia.
Después armamos campamento en el camping Pehoé, a orillas del lago homónimo.
Tanto el lago como el río del mismo nombre, comparten un color verde
fosforescente impresionante.
Cocinamos un arroz con cholgas y choritos y nos fuimos a dormir.
A pesar de que el camping nos brinda un refugio bueno, el viento nos tiene a
maltraer toda la noche. Nuestra carpa era la más expuesta y al despertar al otro
día me di cuenta por qué se sacudía tanto...
Llegando a la
Cueva del Milodón
Interior de la
Cueva del Milodón
Parque Nacional
Torres del Paine
Lago Toro
Puente colgante
sobre el río Pingo
Lago Grey con
Glaciar Grey de fondo
El escalador
Lago Pehoé
Salto Chico
Vista desde el
camping Pehoé
19 de enero
Al despertar, me entero que Moni fue al baño por la noche y tropezó con uno de
nuestros vientos, el más necesario, y sacó la estaca. Por eso la carpa no paraba
de moverse!
Teníamos planeado quedarnos 3 noches en Torres del Paine, pero por el clima
lluvioso, decidimos partir. En nuestra partida, recorreríamos todo lo posible en
la chata y el trekking quedaría para otro viaje. El rumbo era incierto.
Visitamos la cascada grande, un par de miradores y finalmente llegamos a la
portería Laguna Amarga. Ahí mismo, cruzamos un puente colgante de dudoso aguante
al ver que una camioneta de mayor porte que el nuestro lo cruza sin problemas.
Estuvimos previamente en dudas de cruzarlo porque un cartel indicaba que se
trataba de un puente deteriorado que no soportaba más de 1500 kg.
Iniciamos un camino ascendente hacia el camping Las Torres con unas maravillosas
vistas a los picos más famosos del parque. Un poco de niebla opacaba nuestra
visual, pero no nos molestaba.
Llegamos al camping, el hotel y pegamos la vuelta por la lluvia torrencial que
nos hacía la vida imposible.
Una vez en la portería, salimos del parque, pasamos por la Laguna Amarga y
tomamos las últimas fotos de los picos que ahora sí, se veían perfectamente.
Seguimos por el camino y llegamos a Cerro Castillo. Ingresamos al edificio de la
aduana chilena y un contingente de japoneses que no hablaban español no
entendían que no podían pasar a Chile con salamines argentinos. Cuando lo
entendieron, sacaron los salamines y comenzaron a repartir porciones. La verdad
es que estaban buenísimos. Ellos lo bajaron con un tinto Los Árboles malbec el
cual, no convidaron. El tamaño de esos tres salamines era impresionante, ya que
cada uno tenía unos 8 cm de diámetro y unos 40 cm de largo.
Con mucha bronca por la lluvia, cruzamos para Argentina y a partir de ahí, el
clima pasó a ser de lo mejor.
Fuimos para El Calafate. Viajamos con rumbo norte por la RN 40 de ripio y
finalmente llegamos a la tardenoche e hicimos unas compras necesarias de
víveres. Hice un guiso de arroz al disco con chorizos y carne de cordero que
estaba terriblemente bueno. Manjar!!
Acomodamos todo, se guardó la comida sobrante para el otro día y a dormir todo
el mundo con la tranquilidad que al otro día no había que desarmar ni hacer
ruta. Teníamos al menor dos días de tranquilidad, un placer teniendo en cuenta
el ritmo que llevábamos.
Espectacular
vista de los picos negros
Salto Grande
Puente sobre el
río Paine
Torres del
Paine
Frontera
Argentina - Chile
Choiques (ñandú
petiso) cruzando por la RN 40
20 de enero
Día libre. Salimos a conocer la hermosa ciudad, recorrimos su costanera a
orillas del lago y toda la bahía. Después caminamos un poco por el centro y
volvimos para el camping a comer.
Malila se sentía mal y se fue a dormir. Moni fue a un ciber a bajar sus fotos y
mails y yo que lo había hecho al mediodía, volví solo al centro a caminar. Tipo
22:00 hs me fui a dormir. Ya teníamos contratado para el día siguiente el
trekking en el glaciar Perito Moreno y teníamos que despertarnos temprano.
Costanera de El
Calafate (Lago Argentino)
21 de enero
Nos despertamos temprano, a las 7:15 hs. Duchazo, desayuno rápido y partida para
el Parque Nacional Los Glaciares.
La primera vista al glaciar Perito Moreno fue fabulosa. Desde lejos ya se veía
imponente.
Nos embarcamos y nos llevaron al refugio al otro lado del brazo del lago
Argentino. Comenzamos a caminar por un bosque frondoso y terminamos la caminata
en una playa frente al glaciar. Terrible vista. Para quienes lo conocen, ya
saben lo que digo, pero para los que no; no hay palabras que describan como es
verlo en vivo.
Nos dieron una breve explicación de los glaciares en general y subimos de la
playa hasta un lugar al lado del glaciar donde nos dieron los “crampones”. Nos
explicaron como caminar por el hielo y ahí nomás, comenzamos. Extraordinaria la
sensación de estar ahí, en esa inmensa masa de hielo. Fue una experiencia única
e indescriptible.
Pasamos grietas, túneles, agujeros de agua y culminamos la caminata con una
sorpresa escocesa deliciosa de unos 40º.
Caminando en el
glaciar
Las vistas que nos ofreció
el Perito Moreno desde arriba son sorprendentes y totalmente únicas. Lo
recomiendo para quién tenga la oportunidad.
Vale aclarar que la caminata se trató en parte de un regalo que nos hizo Moni a
Malila y a mi por nuestros cumpleaños, uno de los mejores regalos que nos
hicieron.
Al terminar el trekking, caminamos de regreso por el bosque y volvimos al
refugio a comer unos sanguchitos con la mejor vista posible. Vino el barquito a
buscarnos, nos cruzó hasta la chata y partimos hacia las pasarelas. Ahora
pudimos ver la magnitud del Perito Moreno pero desde arriba y en su totalidad.
Gigante, hermoso.
Fotos y fotos, y después de un pálpito, comencé a filmar una parte que parecía
débil. A los pocos segundos, se cae y más tarde otra gran caída. Ambas filmadas!
Justo cuando finalizó la última caída, se me apagó la cámara por falta de
batería. Por suerte, pude filmar y fotografiar todo.
Rupturas en el
Perito Moreno
Volvimos para El Calafate, caminamos un rato y paramos en un bar a tomar algo. Ya en el camping, terminamos comiendo bajo la lluvia. Después de guardar todo, paró y no llovió más. Sobremesa y al sobre.
Glaciar Perito
Moreno desde el barco
Vista al
glaciar desde el bosque
Frente del
Glaciar Perito Moreno
Glaciar Perito
Moreno
Crampones para
el hielo
Caminando sobre
el agua
Agujero en el
hielo
Grieta
Escalando el
hielo
Los colores del
corazón
Frente del
glaciar desde arriba
Base donde se
colocan los crampones
Desde el bosque
Trekking sobre
el Perito Moreno
Puntas del
Glaciar
El Perito
Moreno en toda su magnitud
Tunel
Brindis!
22 de enero
Nos fuimos para El Chaltén. Llegamos con unas imponentes vistas del Fitz Roy.
Hay gente que tras cinco o seis veces de ir no conoce el Fitz Roy porque el 99%
de las veces, está tapado con nubes. Nosotros a la primera lo vemos limpito!! Se
veía absolutamente todo y era excelente.
Acampamos y partimos para la caminata “Nido de Cóndores”. Tras subir en esta
caminata que es de las más fáciles, nos dimos cuenta que “la capital del
trekking” no era para nosotros. Otra cosa que nos desalentó a quedarnos fueron
los costos. Como hay mucho turismo internacional, los precios son altísimos,
pero para nosotros que vivimos con pesos, pagar $ 15 ars por un pancho pelado o
$ 21 ars por un paty, nos pareció un robo. Que se metan el pancho en el…
Como última visita hicimos el recorrido por el Chorrillo del Salto y volvimos.
Imponente cerro
Fitz Roy
El Chaltén
Con el Fitz Roy
siempre despejado
Chorrillo del
Salto
Fitz Roy
Última vista
del Fitz Roy
23 de enero
Nos fuimos para Cueva de las Manos para terminar en Los Antiguos pasando antes
por la localidad de Perito Moreno.
Comenzamos nuevamente a recorrer la RN 40, con tramos de ripio y otros
asfaltados. Llegamos a Bajo Caracoles, un caserío donde un gomero cobraba $ 70
ars a un extranjero por un parche!! Ladrón!!! Aparentemente en casi toda la
Patagonia se aprovechan del turismo. Quizá algún día se den cuenta que deberían
cuidar un poco más a su fuente de ingreso, que somos los turistas.
Una vez en Cueva de las Manos, se me ocurre decirle a Malila que una camioneta
estacionada ahí era la de Hernán y Ale, con quienes compartimos varios viajes
entre los cuales está el del año anterior a Machu Picchu.
Comenzamos el recorrido del sendero y a mitad del mismo, aparecen Hernán y Ale
junto con los chicos amigos que viajaban con ellos, Víctor, Caro y Mora. Nos
encontramos en el lugar más inesperado!!
Tras saludos, charlas y demás, terminamos nosotros nuestro recorrido y decidimos
cambiar Los Antiguos por Hipólito Yrigoyen en el lago Posadas para pasar al
menos una noche juntos y poder compartir una cena entre todos.
Hicimos una carne a la parrilla, de la cual aún hoy está en duda su corte, ya
que era como un vacío con matambre. Acompañamos el “asado” con una mezcla de
varias verduras al disco y tras una larga sobremesa, nos fuimos a dormir.
Río Pinturas
Cueva de las
Manos
Más pinturas
El encuentro
24 de enero
Después de despedirnos partimos y decidimos nuevamente, ir por una huella.
Tropezamos otra vez con la misma piedra…
Eran 190 km hasta llegar a Los Antiguos y lo hicimos en 5 horas. La verdad, fue
cansador y largo el trayecto, pero valió la pena por los inmensos y preciosos
paisajes que nos deslumbraron. En un momento, íbamos a la par de la frontera con
Chile. Solo nos separaba un arroyo del país vecino. De más está decir que la
huella estaba en muy mal estado.
Tras llegar a Los Antiguos, comimos y fuimos para el Lago Buenos Aires. A mi
particularmente, es el lago que más sorprendido me dejó por la variedad de
azules y celestes que posee. No tengo idea del por qué, pero le da una imagen
asombrosa.
Nos fuimos para Perito Moreno y pegamos una breve recorrida. Continuamos al
norte por la RN 40 y no paramos hasta Esquel. El tramo fue de ripio, asfalto,
ripio, asfalto en pésimo estado, asfalto en reparación, desvíos de ripio, etc.
Llegamos a Esquel cerca de la 1:00 y toda la capacidad hotelera de la ciudad
estaba ocupada. Lo mismo pasaba con las cabañas. Moni y Malila se encapricharon
en no ir al camping del Parque Nacional Los Alerces, donde estaba previsto
acampar; y es por esto que ellas se quedaron en el minimercado de una YPF
despiertas toda la noche. En tanto, yo dormí unos horas en la camioneta con un
frío que escarchaba. Esa fue la peor noche de todas. Yo venía muuuuy cansado de
tanto manejar y no tenía manera de descansar en la camioneta por lo incómodo y
por el frío.
Azules del Lago
Buenos Aires
25 de enero
Me despertó Malila muy temprano y nos fuimos para Los Alerces. Llegamos a
Trevelin porque el otro camino, el más directo desde Esquel, estaba cerrado por
reparaciones. Cargamos gas oil y seguimos viaje. Llegamos a la entrada del
parque y como estaba cerrado, una mujer que trabajaba ahí nos dijo que pasemos
que no nos iban a cobrar la entrada por el horario. Eran las 7:00 hs y el parque
abría en una hora.
Unos kilómetros adentro, paré en un camping con todos los servicios y playa en
el lago Futalaufquen. Armamos y Malila durmió hasta el mediodía. Moni se dedicó
a lavar ropa y yo por fin, me fui a pescar.
Ese mediodía comimos guiso. Por la tarde fui a pescar nuevamente pero las
truchas estaban en otro lado. Lo lindo era la paz del lugar y las vistas al lago
con las montañas de fondo. A las 17:30 hs volvimos con Malila al camping,
dormimos una siesta mientras Moni leía y al rato nos despertamos. Estábamos tan
cansado de la noche anterior, que cenamos rápido y nos fuimos nuevamente a
dormir.
Lago
Futalaufquen desde la costa del camping
En busca de la
trucha
26 de enero
Nos despertamos bien descansados y dedicamos el día a recorrer el parque. Fuimos
desde el camping al sur del lago Futalaufquen recorriendo sus orillas hasta su
fin en el norte, donde comienza el río Arrayanes. Ahí hicimos nuestra parada y
tras cruzar el puente peatonal colgante, recorrimos el sendero que va bordeando
el río Menendez. El agua es de color transparente y la verdad, a mi me daban
ganas de bañarme. Lástima que sea tan fría.
Sendero del río
Arrayanes
La vegetación es densa y hay
una gran variedad de animales. El sendero tiene muchos lugares donde explican
todo con excelente claridad, como por ejemplo un lugar con varios paneles donde
muestran las huellas de cada animal para poder identficarlas en caso de verlas.
Volviendo a la vegetación, en el sendero hay un alerce de unos cientos de años
que apenas es un niño comparado con los milenarios del resto del parque. Al
final del sendero, nos sentamos un rato a apreciar el lago Menendez con el
glaciar de fondo. Desde ahí emprendimos la vuelta pero por otro camino, y
terminamos en el lago Verde. Una vez que terminamos el recorrido, nos sentamos
bajo el puente colgante a almorzar.
Pegamos la vuelta y al llegar, compramos carne que luego asé en la parrilla. A
las 0:00 hs, brindamos por el cumpleaños de Malila y comenzamos los festejos que
seguiríamos después.
Río Arrayanes
Lago Menéndez
Pesca con mosca
Lago
Futalaufquen

Camping Los
Maitenes
27 de enero
Nos fuimos para Trevelin para una casa de té galesa. Averiguamos y estaba
cerrada. Nos quedamos tomando mate en la plaza y pensamos que para no perder
tiempo, podíamos salir a recorrer un poco. Tomamos la RN 259 hacia el sur y nos
dirigimos en dirección a la frontera con Chile.
En el camino, ingresamos en un camino de ripio secundario y llegamos a las
Cascadas de Nant y Fall. Se trata de 3 cascadas que se recorren a través de un
sendero peatonal muy corto. La primera es chica, la segunda un poco más grande y
la tercera es aún más grande; y desde su mirador se aprecia una gran vista del
valle y la cordillera.
Salimos y como ya teníamos decidido desde antes de salir de Trevelin, fuimos
derechito para un ahumadero. Es que somos tres gorditos que los delicatesen nos
pueden…
Al llegar al ahumadero, el dueño del lugar, un ex cura o monje o algo por el
estilo, nos atendió de primera y nos dio una gran explicación de cómo hacía sus
productos. Lo bueno vino después cuando nos dio una degustación de cada cosa,
incluidos los licores. No hay palabras. Todo era para llevarlo. Un placer para
el paladar. No resistimos y nos llevamos algunas cositas para Buenos Aires que
duraron horas.
Tras la degustación del ahumadero, volvimos para Trevelin a tomar el famoso té
gales que nos invitó Malila a modo de festejo de su onomástico. La mesa
abundante de pan, manteca, queso, te y leche. Todos productos caseros. Cuando la
mesa quedó semivacía, la dueña del lugar nos trajo una porción de cada una de
las cinco tortas para cada uno!!! Terminamos exhaustos de tanta comida, pero
como gorditos felices!!
Para terminar el día, nos fuimos a recorrer Esquel, que solo habíamos conocido
de noche el día que llegamos.
Caminamos un rato, aprovechamos el cajero automático y volvimos a los Alerces.
En la entrada al Parque Nacional, nos pararon para pedirnos la entrada o
cobrarnos, pero como habíamos ingresado muy temprano, no habíamos pagado.
Quisimos pagar pero la guardaparque nos dijo que pasemos, que ya estaba cerrado.
En fin, quisimos pagar ambas veces, pero o por muy temprano o por muy tarde,
pasamos gratis.
Trevelin
Cascada de Nant
y Fall
Otra de las
cascadas de Nant y Fall
Delicatesen
Casa de Té
28 de enero
Dejamos el Parque Nacional Los Alerces tras haber pasado un par de días de
descanso y de haber disfrutado de ese hermoso lugar.
Fuimos para el norte y paramos recién en Lago Puelo. Se trata de un típico lago
del sur, con hermosos paisajes montañosos, agua cristalina y fría y una playita
de rocas. Ahí comimos una picada de salamines y quesos caseros que compramos a
la salida de Los Alerces y que yo tenía fichado desde el primer día que fuimos
al parque. Delicioso y muy agradable con esas vistas.
Salimos después de comer y caminar un rato por el lugar y llegamos en pocos
minutos a El Bolsón, ya en la provincia de Río Negro. Ahí solo paramos para
hacer una escala técnica: unas cervecitas artesanales. Cada uno tomó una
variedad. Malila tomó cerveza rubia, Moni cerveza negra y yo colorada. Me gustó
tanto esa cerveza, que le saqué una foto para recordar la marca!
Seguimos camino y tras pasar por Bariloche, fuimos a Colonia Suiza. Hacía ya dos
años que no paraba en la colonia y se nota que está en pleno crecimiento.
Cuando íbamos para el camping Goye, al lado paramos en unas cabañas nuevas a
preguntar el precio pero solo por curiosidad. Como nos ofrecieron unos dormis
por $ 25 ars cada uno y eran muy buenos, directamente nos quedamos ahí. Más
tarde cocinamos y comimos ahí mismo en un SUM que tienen y de sobremesa jugamos
un trivial. Después, a descansar.
Lago Puelo
El Bolsón
Tricolor
Brindando
porque sí
Catedral de
Bariloche
Hotel Llao Llao
Arroyo López
Otra del Arroyo
López
29 de enero
Nos despertamos y partimos hacia el cerro Catedral. Subimos por el teleférico y
aerosilla, y para mi sorpresa no había ni una gota de nieve. Nada. Solo había
unas manchitas bien arriba, como a una hora de caminata.
Sacamos varias fotos, nos sentamos a charlar un rato y bajamos para ir al centro
de Bariloche.
Recorrimos Mitre, la calle comercial y paramos a comer. Más tarde, fuimos al
Centro Cívico y caminamos un poco más.
Para la noche, ya estábamos en Colonia Suiza. Decidimos no cocinar por ser la
última noche y es por esto que fuimos a un pequeño restaurant típico de ahí y
cenamos trucha. Decir que estaba rico es poco. Antes de comer, ya habíamos
dejado la chata cargada con todas las cosas como para a la mañana siguiente
ducharnos y salir bien temprano para Buenos Aires.
Tocando la
nieve de lejos
Sin nieve en la
cima
Alta en el
cieloooo...
Centro Cívico
de Bariloche
Colonia Suiza
La última cena
30 de enero
Amanecimos a las 6:00 hs y a las 7:00 hs estábamos partiendo, tal como estaba
planeado. Nuestra primer parada fue en Centenario, Neuquén; donde vive mi tía.
Almorzamos con ellos y tras una breve sobremesa, partimos. De pasada paramos en
el trabajo de una de mis primas que no veía desde hacía años. Saludos, breve
charla y a la ruta.
El viaje fue tranquilo. Tomamos en 25 de Mayo la ruta del desierto y después la
RN 5. Tuvimos un poco de lluvia y tipo 2:45 hs llegamos a casa. Primero la
dejamos a Moni de pasada, bajamos sus cosas y partimos con Malila a nuestro
departamento, a unas pocas cuadras. La mayoría de las cosas las dejamos en la
cochera y así como llegamos, nos fuimos a dormir.
Para ver el resto de las fotos:
Los integrantes del viaje somos:
Malila, Moni y
Adrián
Y viajamos con:
Nissan Frontier SE 4x2 modelo 2007
Nuestro recorrido:

