
TAFÍ
DEL VALLE - Septiembre de 2007
Malila,
mi mujer, es de Santiago del Estero. Ella tiene toda su familia allá y nosotros
vivimos en Buenos Aires. Viajamos varias veces al año para visitar a la familia,
y en uno de esos fines de semana largos (largo para nosotros...), le propuse que
en vez de quedarnos en Santiago, vallamos junto con sus padres para Tafí del
Valle.
Este era un lugar que yo había conocido de chico, del que no me quedaba recuerdo
alguno.
El jueves 20 de septiembre partimos para Santiago viajando por toda la noche,
como hacemos siempre; y llegamos el 21 a la mañana temprano. Ese día lo tomamos
para descansar y el sábado 22 emprendimos viaje hacia la provincia de Tucumán.
Es increible como cambia el paisaje al cruzar la frontera de Santiago a Tucumán.
Supongo que será por cuestiones más que nada climáticas.
De Santiago capital tomamos la RN 9, pasamos por Termas de Río Hondo y doblamos
por la RP 323 hasta Famaillá. Ahí bajamos por la RN 38 hasta la RP 307 y fue ahí
donde comenzó de a poco el camino de montaña.

RP 307 hacia Tafí del Valle

El valle al llegar
Una vez
en Tafí, buscamos un hotel donde hospedarnos y salimos a recorrer caminando.
Vimos algunos negocios y varios lugares para cenar. Elegimos uno y después de
una linda ducha en el hotel, hacia ahí fuimos. Por supuesto que la comida era
bien del norte: tamales, humitas, empanadas, etc.
Después de la comida volvimos a descansar al hotel para estar bien al día
siguiente, ya que nos despertaríamos temprano para ir a los Valles Calchaquíes.

Calle
en Tafí

Peatonal en Tafí

Frente a la plaza de
Tafí

Plazoleta frente a la
plaza principal

Calle típica de Tafí
del Valle

Pequeño cactus

Vista a las montañas
desde la ciudad
Bien temprano salimos para los Valle Calchaquíes. Tomamos la
RP 307 hacia el norte, en dirección a Amaicha del Valle y tras un rato,
llegamos a la Cuesta del Infiernillo. Me habían contado de este lugar, pero
jamás imaginé (ni yo ni ninguno de los viajeros) lo que pasaba en este
lugar.
Desde lejos comenzamos a ver a una nube en lo alto de la cuesta. Nos
acercamos y de golpe, nos metimos dentro. Era una nieble muuuy espesa.
Densa. No había más de 20 metros de visibilidad. Despacio, fuimos avanzando
hasta que de golpe, así como entramos, salimos. Otra vez el sol, el paisaje,
rarísimo!

El valle desde arriba

La nube de Cuesta
del Infiernillo

Es una nube, no hay duda...

Salimos de la nube
Avanzamos por la RP 307 pasando por
Amaicha del Valle hasta que llegamos a Quilmes. No podía dejar pasar la foto
con el cartel!! Yo también soy de Quilmes, pero el Quilmes de Buenos Aires,
el de la cerveza!!! Ese Quilmes, el mío, lleva el nombre por la famosa tribu
de indios de este lugar, llamados Kilme. En épocas pasadas los llevaron
caminando desde Tucumán hasta Buenos Aires y los depositaron en una especie
de gueto en donde hoy es Quilmes. De ahí su nombre.
Tras la breve parada en Quilmes, seguimos unos minutos más hasta las Ruinas
de los Indios Quilmes.
Es impactante ver como controlaban todo el territorio desde su ciudadela. Se
trata de sus casas y todos los edificios donde realizaban sus actividades,
que se encuentran en la ladera de un cerro, con vista desde arriba a todo el
valle. No hy manera de acercarse sin ser visto desde este lugar.
Tácticamente inmejorable!

En Quilmes!

Ciudadela de los Quilmes

Ruinas

Cardones
gigantes

Desde el cerro se domina toda la vista al valle

Más edificaciones

Muros
de cerca
Después de la recorrida de todo el lugar, volvimos hacia la
entrada, donde se encuentra el estacionamiento. Ahí hay una cafetería y más
atrás se encuentra el hotel. Ambas son edificaciones que siguen la estética
del lugar. Queda muy lindo, pero a mi no me parece lo más indicado dado a la
importancia del lugar. Podrían haber construido todo a 1 km de distancia y
el impacto sería mucho menos penoso y la comodidad de la cercanía no
cambiaría demasiado. Pero parece que en Argentina hacemos las cosas solo por
$.

La confitería y el
hotel

El hotel

Más del hotel

Acceso desde las ruinas hacia el hotel

Vista de las ruinas desde la entrada al hotel
Como ya se estaba haciendo tarde, decidimos partir hacia Tafí.
Salimos nuevamente a la RP 307 y paramos unos minutos por unas fotos.

Vista desde las ruinas

Iglesia en el camino, los cerros soleados y la
luna
Se fue haciendo tarde y nuevamente emprendimos la escalada
hacia de la Cuesta del Infiernillo, esta vez en sentido contrario.
Esta vez, la nube estaba mucho peor. Más densa, más baja, mas mala; más
todo. Nos metimos nuevamente como si pasáramos por una puerta y una vez
adentro, se terminó la visibilidad. Esta vez no se divisaban ni veinte ni
diez metros. Nada. No se veía ni el deflector de la camioneta, que está en
la punta del capot!
Por suerte, como tenía el GPS me guiaba con el track de la ida. Otra guía
eran las líneas de la ruta, que vehía por mi ventanilla. El problema es que
la ruta no estaba pintada en más del 20% y lo pintado se veía apenas.
Tardamos muchísimo, pero salimos sin dificultad gracias a Garmin!

La nube espesa del Infiernillo a la vuelta
Llegamos a Tafí y fuimos derechito al hotel. Comimos y a
descansar.
Al otro día, nos levantamos tempranito y volvimos por el mismo camino de ida
hacia Santiago del Estero.
En el camino, frenamos un rato en Termas de Río Hondo y dimos una pequeña
recorrida por el centro. También fuimos al dique.
Finalmente volvimos a Santiago y nos quedamos unos días más en familia.

Bajada de Tafí por la RP 307

Embalse de Termas de Río Hondo

Otra del embalse

La hidroeléctrica

La represa

Plaza
Libertad, Santiago del Estero
Para ver
el resto de las fotos:
Los integrantes del viaje somos:

Pila, Chicha, Malila y
yo
Y viajamos con:

Nissan Frontier SE 4x2 modelo 2007
Nuestro
recorrido:

Recomendaciones:
La
verdad que como recomendación principal, es que tengan en cuenta la Cuesta
del Infiernillo. No la recomiendo pasarla de noche como hicimos nosotros.
Como solución, creo que de los Valle Calchaquíes se podría ir más hacia el
norte, hasta Cafayate. Ahí pasar un día o dos y volver a Tafí (de ser
necesaria la vuelta a Tafí) en un horario diurno. Pero para esto hay que
contar con 1 o 2 días más porque en Cafayate hay mucho para ver (y tomar!!)
Archivo que pueden ser útil:

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